Juan José Millás se dedica a recriminar a Aznar que no luchara contra Franco (lo hace en la Opinión de Coruña, claro, porque en El País Cebrián podría ofenderse.) Lo cierto es que, según la wikipedia, la lucha del propio Millás contra la dictadura tampoco fue especialmente intensa, pues se limitó a suspender en Filosofía y Letras, posiblemente como protesta a que la universidad franquista estuviese ”por entonces en poder de profesores del régimen”. En cualquier caso, dado que Millás no sólo no se escandaliza de la utilización de la fiscalía y la policía por el Gobierno en contra de la oposición, sino que recrimina a ésta por quejarse, es posible que no combatiese la dictadura porque no se daba cuenta de que estaba en ella.
“ La política debería ser realista; la política debería ser idealista. Estos dos principios son verdaderos cuando se complementan, y falsos por separado. ” Johann K. Bluntschli
La política puede contemplarse desde una perspectiva ideal y otra real. O bien prescriptiva (lo que debe ser) y descriptiva (lo que es). Lo importante es destacar que, cuando el análisis se acomete exclusivamente desde una de las perspectivas, el error (o el desastre, cuando se tiene poder efectivo) están garantizados. De paso, sospecho que cuando políticos poco escrupulosos llegan al poder, y acceden a un conocimiento privilegiado de la política real, el efecto es devastador. Es fácil que estos políticos lleguen rápidamente a la conclusión de que toda la política es real, y olviden con la misma velocidad el plano ideal o prescriptivo. El político así liberado de escrúpulos pensará que todos los que continúan contemplando la política desde una perspectiva de valores son meros ingenuos, y que él no es un si...
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