viernes, 12 de agosto de 2011

LAS RECETAS DE CAMERON Y LOS "RUFIANES"

Este artículo de Público refleja bastante bien la actitud de la bienpensante progresía ante los disturbios de Inglaterra.

El relato es el siguiente. Todo empezó cuando la policía mató al presunto traficante de drogas Mark Duggan por ser negro. A partir de ese momento el pueblo se rebeló por el “rencor racial fermentado durante 30 años ante la actuación prepotente y xenófoba de la Policía Metropolitana destacada en esas empobrecidas barriadas de población afro-caribeña”. En realidad, la revolución no sólo es racial. Es obvio que la muerte de Duggan no fue más que la gota que colmó el vaso de la justa indignación provocada por los recortes sociales del gobierno de Cameron. Ahí está, pues, el verdadero culpable. Me refiero a Rajoy, al que el artículo se las arregla para señalar en dos ocasiones.

La derecha, como era previsible, ha intentado desde el primer momento presentar esta hermosa rebelión social y racial como mero gangsterismo: “porque las revueltas sociales que incendian Inglaterra son consideradas por la derecha como siempre que se rebelan los desheredados un desagradable problema de orden público que se arregla a garrotazos.” El propio Cameron ha calificado, insensiblemente, a estos luchadores por la libertad como “rufianes”. Claro, dice irónicamente el comentarista, “¿cómo van a tener algo que ver en ello los tijeretazos de los subsidios y programas sociales impuestos por Cameron en su política de austeridad?”. De hecho, continúa, “que los grandes disturbios de los 80 en Reino Unido se produjeran también en plena recesión, con altísimo desempleo y severas medidas del thatcherismo ultraconservador es sólo una coincidencia, claro”.

No obstante, la progresía buenista está encontrando ciertas dificultades para encajar la realidad en sus armazones mentales. Para empezar, las imágenes muestran que los “desheredados” se están comportando, efectivamente, de forma sospechosamente similar a gangsters y rufianes. Y luego parece ser que un negro caribeño, sin duda ofuscado por los recortes de Cameron, ha asesinado a tres musulmanes que protegían sus tiendas, lo que tampoco acaba de encajar en el ideal multiculturalista(para los multiculturalistas, negros y musulmanes están juntos en el lado bueno de la Alianza de las Civilizaciones) Enseguida, no obstante, se tendrá preparado un anexo al relato que apunte a los verdaderos responsables, posiblemente Esperanza Aguirre. Seguiremos informando.