jueves, 20 de agosto de 2009

SOBRE LOS REGALOS IMPROPIOS

En 2004, muy poco después de que Zapatero llegara al poder, un responsable del desarrollo de la televisión digital de una muy importante cadena pública, que era, digamos, afín al PSOE, comentó (y el comentario llegó a mí) que la TDT iba a sufrir un parón porque el Gobierno tenía previsto adjudicar dos nuevas licencias de televisión analógica, una para Sogecable y otra para el grupo Arbol*. La predicción se cumplió milimétricamente: en noviembre de 2005 se lanzaba Cuatro, y en diciembre se otorgaba licencia a La Sexta.

Ahora, también por decreto, Zapatero ha otorgado una TDT de pago a Gol Televisión, del Grupo IMAGINA*. En resumen, desde que comenzó su reinado Zapatero ha regalado dos televisiones analógicas y una TDT de pago a sus amigos. No es un regalo menor, desde luego.

Cuando se penalizan los regalos y los cohechos impropios de los políticos se está considerando que dichos regalos pueden inclinar la voluntad del obsequiado hacia los intereses del obsequiante, distorsionando el proceso normal de decisión. Al hacerlo, se está estableciendo una presunción de existencia de contraprestación (es decir, que el regalo no se hace por mera liberalidad, sino esperando algo a cambio), lo que permite condenar el regalo como síntoma visible de un trato de favor, aunque éste permanezca oculto. Ahora bien ¿qué pasa cuando lo que se detecta es, directamente, el trato de favor, como en el caso de las televisiones? ¿No es, precisamente, este trato lo que pretendemos perseguir al penalizar el cohecho?

Por otra parte la presunción de contraprestación debería funcionar en ambas direcciones, y del mismo modo que la existencia del regalo nos permite sospechar la existencia del trato de favor, la presencia del trato de favor debería permitirnos sospechar la presencia del regalo. En el caso de las televisiones los obsequiados, como medios de comunicación, retribuyen a Zapatero el favor renunciando a su imparcialidad (en el caso de Roures, no parece que le cueste un gran esfuerzo) Y no veo por qué deberíamos descartar la posibilidad de que existan otras retribuciones.

* Grupo Arbol era la denominación que entonces tenía Globomedia (Emilio Aragón) Posteriormente Globomedia se fusionó con Mediapro (Jaime Roures) para crear IMAGINA, que es la empresa que controla la Sexta y Gol Televisión. Si quieren conocer un poco más del negocio de IMAGINA pueden verlo aquí.

Y a todo esto ¿dónde está el PP?

1 comentario:

Dave dijo...

¿El PP? Se me ocurren varias frases populares:
"Está mano sobre mano"
"Con su mano derecha no se encuentra la izquierda"
"Atado de pies y manos"
"Con un nudo en la garganta"
...
http://drosado.blogspot.com/2009/08/juego-de-manos.html