miércoles, 25 de febrero de 2009

SOBRE LA REINSERCIÓN Y LAS VÍCTIMAS

Con frecuencia, el debate entre los partidarios de la reinserción a ultranza y los que opinan que ésta debe subordinarse al cumplimiento previo de penas acordes con la magnitud del daño causado, acaba convirtiéndose en una discusión llena de actitudes implícitas y frases solemnes, en la que los partidarios de la reinserción, que normalmente no son víctimas, suelen adoptar un aire de portadores de la virtud derivado de su preocupación por el futuro del delincuente. El daño causado es irreversible, parecen decir, pero aún podemos salvar al descarriado, y acompañan esta postura con argumentos del tipo de “condenas más severas no devolverán la vida de X”. Este posicionamiento deja en mala situación a los partidarios del cumplimiento íntegro de las condenas o del endurecimiento de las mismas, pues los hace parecer cavernícolas vengativos (lo que, por cierto, hace que con frecuencia se avergüencen de exigir una justa retribución del daño causado y cambien el fundamento del discurso hacia una prevención a futuro: “queremos que esté mucho tiempo en la cárcel para que no cause más daño”)
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El resultado es evidente: la excesiva preocupación por la reinserción termina pasando por alto los intereses de las víctimas, y añade al daño causado por el delincuente un doble insulto: el derivado de la supuesta superioridad moral que asumen los defensores de la reinserción, y la evidencia de que la sociedad, que en ese asunto se expresa a través de la condena aplicada, otorga un escaso valor al bien dañado, es decir, a las víctimas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

VIDAS PARALELAS DE LOS GRANDES JUECES DE LA HISTORIA


Hoy Roy Bean, “la ley al oeste del Pecos”, y Baltasar Garzón, “la ley en el país de Mr.Bean”

Roy Bean impartía justicia en Tejas. Concretamente en su saloon, bajo dos letreros que prometían respectivamente “la ley al oeste del Pecos” y “hay cerveza helada”. Empleaba un lenguaje florido y supuestamente jurídico para dictar sentencias como ésta: “Es decisión de este Tribunal que por la presente seas juzgado y condenado por la comisión ilegal e ilegítima de graves ofensas contra el Estado de Texas. Te impongo una multa de 2 dólares; después mueve el culo y que no te vuelva a ver por aquí”. O esta otra, con ocasión del asesinato de un trabajador del ferrocarril: “Señores, encuentro la ley muy explícita en lo referente a asesinar a una persona, pero aquí no dice nada de matar a un chino. Caso cerrado”. Por su forma expeditiva de impartir justicia mereció el título de “juez de la horca”, y era frecuente verlo, cuando no estaba juzgando o sirviendo bebidas, meciéndose en el porche de su salón con una escopeta en las rodillas.

A diferencia de Roy Bean, Baltasar Garzón no solía emplear mucho tiempo en su juzgado ya que prefería ver mundo, con frecuencia a costa de sus clientes presentes o futuros. Garzón no tenía nada contra los chinos, pero compartía con Bean la afición a la escopeta, siendo sus presas favoritas las gaviotas y otros pájaros bobos (El Faisán, por el contrario, le despertaba un interés considerablemente menor). Su finura jurídica era, desde luego, muy inferior a la del Juez Bean, aunque sus autos resultaban más pintorescos. Cabe destacar el conocido como “de la memoria histórica”, que representó un revolucionario intento de incorporar la ciencia-ficción a la jurisprudencia.

miércoles, 11 de febrero de 2009

EL DISCURSO DEL JERK

Les presento a Alex Daudén, intrépido dirigente de las JERC (Juventudes de Ezquerra Republicana de Cataluña) en misión especial en Bolivia. Allí es entrevistado en la televisión nacional, e inmediatamente desvela las líneas maestras del relato: ”los Països Catalans son una nación que está ocupada por el estado español y el estado francés y Francia desde el siglo uh.. dieciocho, como pasó aquí también en América latina”.
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En realidad su misión es apoyar la nueva Constitución de Evo “un avance democrático para el país” Daudén valora muy positivamente el texto, pues reconoce la autonomía de las diferentes etnias y culturas. “Esto en España es imposible. Y es imposible porque España es un estado que no es democrático, que la democracia sólo la lleva como una máscara”. Además, desvela Daudén “la Constitución española no reconoce las diferentes lenguas que hay” Estas deficiencias son, en cierto modo, comprensibles, pues la Constitución española “nace de un pacto franquista”, lo que hace que “las bases del estado español siguen siendo estas, ¿no? Sigue siendo el fascismo y la ocupación (...) Y por eso reconocemos el avance de Bolivia”
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Visto lo visto, cabía suponer que Daudén vería con buenos ojos los deseos de autonomía del departamento de Santa Cruz, que, además, se ha inspirado en el nuevo estatuto catalán. Pues no, nos desvela, pues hay autonomías y autonomías, y la de Santa Cruz únicamente persigue “que los caciques que han perdido el poder central sigan manteniéndolo en los departamentos, porque lo único que les interesa es mantener el poder político”. Para Daudén la voluntad autonomista de Santa Cruz no es legítima porque es contraria “a lo que la soberanía popular de Bolivia ha decidido a través del voto y del sufragio universal, que es lo que es legítimo y es lo que cuenta” Así pues, sorprendentemente, Daudén es constitucionalista, aunque sólo en Bolivia.
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A continuación el locutor recrimina a Daudén que la nueva Constitución boliviana no haya despertado en España un entusiasmo equivalente, por ejemplo, al exigido en la televisión pública boliviana, o, sin ir más lejos, al del propio Daudén. Es cierto, admite este último, y proporciona la explicación: "actualmente en España la derecha rancia, que es la que controla los medios de comunicación está haciendo una campaña en contra del proceso de cambio que está viviendo Bolivia”
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En fin, véanlo, y si sienten la tentación de reír, recuerden que estos pájaros son socios de gobierno de los socialistas en Cataluña.
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p.d. Esta entrevista ha sido encontrada en el blog de García Domínguez, que no se deben perder.

jueves, 5 de febrero de 2009

REFLEXIONES SOBRE EL RELATO POLÍTICO

Hablo aquí de la manifestación de un mecanismo psicológico que, supongo, afecta a todo el mundo, aunque hay personas más predispuestas a él, y otras que son capaces de detectarlo y neutralizarlo. Este mecanismo consiste en la configuración de estructuras mentales que actúan como filtros previos a la hora de percibir la realidad. Lakoff llama “marcos” (frames) a estas estructuras, Revel las denomina "ideología", Christian Salmon "storytelling" y Benjamingrullo “relato”. Lo desconcertante de estas estructuras mentales es que, una vez asumidas, hacen que el individuo perciba la realidad a través de ellas, como cuando hacemos pasar un bloque de plastilina a través de un molde. Y esto tiene una importante consecuencia: parte de la realidad pasa sin problemas a través del molde, parte tiene que ser deformada para que encaje y parte, sencillamente, queda fuera, es decir, no es percibida.

¿Esto es sólo una teoría? Puede ser, pero el mecanismo explica perfectamente un gran número de fenómenos comúnmente observados, que acaban encajando en él como las piezas dispersas de un puzzle.

Por lo explicado, el mecanismo del relato presenta una serie de ventajas notables. En primer lugar, para el espectador:

a) Al ser una versión extraordinariamente simplificada de la realidad, le permite no tener que dedicar mucho tiempo a entenderla, y así dedicarlo a las cuestiones verdaderamente importantes como el futbol.

b) Me he referido al espectador, pero, en realidad, el relato lo convierte también en participante del mismo (como los niños, cuando ven una película de vaqueros), lo que le resulta gratificante. Pero, además, el relato es una representación en la que los papeles están repartidos de antemano y son inmutables, y al espectador-participante le corresponden siempre los de héroe, con la ventaja adicional de no tener que realizar el menor esfuerzo para serlo.

c) Uno de los papeles predeterminados, absolutamente esencial en el relato político, es el de malo: la derecha, el capitalismo, el imperialismo, los EE.UU., Bush, Aznar, los judíos… Un malo malísimo, completamente distorsionado, que realza por oposición el mérito del héroe. En realidad, el héroe del relato político sólo existe por contraposición al malo, por lo que éste no puede desaparecer jamás. Por eso, en realidad el relato político es una mezcla de cuento épico y película de Fu-Manchu (un cuento chino, podríamos decir) Pero, en consecuencia, el relato político sirve, esencialmente, para canalizar, legitimar y dotar de un aura de virtud y respetabilidad los resentimientos y odios previos de los espectadores-participantes
[i].

Para el guionista, es decir, para el poder político que configura un relato para alcanzar el poder y mantenerlo, las ventajas también son notables:

1) El relato, a diferencia de la realidad, es inmune a la argumentación e incluso a los hechos, lo que permite eludirlos cuando éstos son desfavorables. Es decir, el relato crea un espacio en el que la argumentación no tiene cabida. Esto explica que personas alfabetizadas, pero inmersas en el relato, sean impermeables a un chaparrón de razones lógicas, y puedan recibir, imperturbables, un vapuleo dialéctico.

2) Al ser el personaje del malo un elemento esencial del relato, es sencillo canalizar las frustraciones que la realidad produce en los espectadores-participantes (pues la realidad, lógicamente, sigue actuando detrás del relato) hacia aquél. Es decir, agente político puede ocasionar impunemente efectos adversos en la realidad (fuera del relato), pues los canaliza hacia su adversario dentro el relato (fuera de la realidad).

Aquí llegamos a un punto clave de la argumentación. Si la técnica del relato es provechosa para el agente político, y hace feliz al espectador-participante, ¿por qué no adoptarla? ¿Por qué no crear un relato propio? Lakoff, por ejemplo, lo tiene claro, y propone a la izquierda los “marcos” que considera más eficaces para manipular al votante y alcanzar el poder. Zapatero, para qué hablar
[ii]. Pero también el PP, desde las últimas elecciones, parece haber experimentado tentaciones en este sentido (hoy mismo, Jorge Moragas). La respuesta es que la técnica del relato, como todo medicamento paliativo, tiene severos efectos secundarios adversos:

A) Es cierto que la sustitución de la realidad por el relato puede convertir al espectador-participante en un ser más feliz, pero también más idiota. El mecanismo del relato lo infantiliza, y, como dice Salmón (creo recordar), acaba formateando las mentes de manera que las va haciendo cada vez más predispuestas a la aceptación del relatos más disparatados[iii]

B) Como hemos visto, el relato político es un medio idóneo para la expresión de las tendencias más destructivas de los espectadores-participantes, y configura necesariamente un escenario político basado en la confrontación. Y un relato especialmente distorsionado y violento (pensemos en el nazismo) puede convertir en héroe al asesino.

C) La adopción de la técnica del relato puede acabar incapacitando a todos los agentes para actuar en la realidad, lo que necesariamente acaba llevando al desastre.
[iv]

Por eso, la decisión está entre la utilidad y la responsabilidad. Y además, en mi opinión, hay un aspecto esencial que el PP debe tener en cuenta, y es la asimetría, pues es muy posible que, al final, los conceptos de derecha e izquierda puedan explicarse mediante una predisposición emocional previa. En este sentido, el PP no debe pensar que, necesariamente, a él le funcionaría igual que a Zapatero la técnica del relato porque, posiblemente, los individuos más susceptibles a su aceptación ya están en la izquierda. Es decir, es muy posible que Rajoy tenga entre sus votantes una proporción de gente dispuesta a asumir el relato muy inferior a la que existe entre los votantes de Zapatero. Dicho de otro modo, la gente que quiere un relato ya lo tiene, pues está en las filas de Zapatero. Y, recordemos, en ese relato el papel de Rajoy es inmutable: el de malo. Por eso, creo que Rajoy está cometiendo un enorme error al haber adoptado un perfil bajo, pues parece haber asumido todas las acusaciones previas de crispación. Es decir, Rajoy ha intentado entrar en el relato y modificar el guión desde dentro, cuando esto es imposible.

Así pues, en mi opinión, no se debe entrar en el relato, aunque sea para intentar modificarlo o crear uno alternativo, sino destruirlo desde fuera, desde la realidad. ¿Se puede hacer? Supongo que la tarea debe enfocarse como una lenta tarea de erosión a base de confrontar el relato con la realidad. Por ejemplo, el PP debe resaltar que lo que quiere es ciudadanos conscientes y responsables, y no robots uniformados por el pensamiento único que proporciona el relato
[v]. Esta tarea debe estar dirigida a los actuales votantes de Zapatero cuya predisposición emocional al relato es menos intensa, y que, por tanto, son más conscientes de la realidad.
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Y creo que el elemento estratégico fundamental aquí puede ser la oposición a los nacionalismos periféricos, como única manera de restablecer la igualdad de derechos en España. Esta aversión a los nacionalismos es, además, compartida por votantes del PP y del PSOE[vi]. Y si el elemento estratégico clave es la oposición al nacionalismo, el táctico debe ser la defensa del derecho a escoger y utilizar el castellano (continuará)

[i] Esto explica por qué la izquierda actual, que es la que emplea masivamente la técnica del relato político tiene un componente indiscutiblemente destructivo. Porque el esquema del malo atrae necesariamente a los individuos con más resentimiento del sistema, y los legitima para actuar como máquinas de confrontación.

[ii] Esta apuesta descarada por la suplantación de la realidad por el relato, y la progresiva estupidización de la ciudadanía, que es un riesgo permanente en Latinoamerica, tiene un nombre propio: populismo.

[iii] El relato actual de la izquierda ha ido convirtiéndose en una serie de estampas naïf, en la que la ideología preexistente se limita a suministrar unos trazos que sirven como líneas maestras.

[iv] Podrás inventarte un relato en que los hombres sean capaces de volar, pero no conseguirás anular la ley de la gravedad y acabarás despeñado por un precipicio (por gilipollas)

[v] Por cierto, en esta tarea la burla suele ser un elemento fundamental, por lo que Sáenz de Santamaría, que carece por completo de gracia, no es precisamente el portavoz más adecuado.

[vi] De hecho, es únicamente el poder del relato lo que hace que personas muy aversas a los nacionalismos continúe votando a Zapatero a pesar de su política indiscutiblemente nacionalista. Esto, que es otro de los efectos secundarios perniciosos del relato, es lo que conocemos como sectarismo.

martes, 3 de febrero de 2009

REVUELTA CALLEJERA

Hay que entender (sólo un poco) a Calleja. Enfrentarse a García-Capelo en el campo de la argumentación es como intentar detener un panzer con un tirachinas. Por eso pretende centrar la discusión en el lodazal del exabrupto, en el que se siente más a sus anchas. Eso hace inútil la tarea de contestarle, pues, como decía mi abuela en estos casos, “si decides remangarte y entrar a pelear con un cerdo en su terreno acabaréis ambos llenos de caca; pero a él le gustará”.

domingo, 1 de febrero de 2009

ESTA NOCHE, ENTREGA DE LOS PREMIOS GOYA



Sí, ya se que no se ve ni torta, pero si pinchan en él, obtendrán la imagen ampliada.



MANIFESTACIÓN ANTI-IMPERIALISTA EN MADRID

Miles de personas se manifestaron valerosamente ayer a favor de nuestra democracia popular, que lidera venturosamente el camarada Fidel, y en contra de la dictadura de Esperanza Aguirre, todo ello en el mismísimo feudo de la dictadora.
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Los manifestantes, secundados por IU con su líder, el camarada Cayo Lara al frente, y el sindicato CC.OO., enarbolaron pancartas en las que podía leerse "Viva Cuba, Fidel y el Che" y "Fidel amigo el pueblo está contigo", e incluso alguna con la efigie de Aguirre bajo el lema "Tú si que eres canalla fascista". Otras pancartas denunciaban la condición de terrorista y agente de la CIA del felón Carlos Alberto Montaner, co-escritor del ofensivo libelo “El regreso del idiota”.
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Los manifestantes, con temerario arrojo, se atrevieron incluso a detenerse frente a la sede del partido de la dictadora, desde donde increparon a los lacayos del imperialismo al grito de "vosotros fascistas sois los terroristas".
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Al finalizar la marcha, el politólogo Willy Toledo procedió a leer un manifiesto exigiendo el fin del bloqueo yanqui y la devolución de Guantánamo. ¡Cuba libre para todos!
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Granma, año 50 de la Revolución
(Las imágenes de la manifestación AQUÍ)