lunes, 6 de julio de 2015

POPULISMO CONTRA DEMOCRACIA


Campus FAES 2015. El profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona Francesc de Carreras ha pronunciado una conferencia sobre populismo desglosando algunas de sus características, lo que nos permite reconocer su presencia sin ambages en el discurso actual.

Los líderes populistas se erigen como los verdaderos representantes de la voluntad del pueblo, y al hacerlo afirman implícitamente cosas relevantes. En primer lugar que existe un ser llamado ‘pueblo’ con voluntad propia, lo que reduce a los ciudadanos - que son los únicos que realmente la tienen - a la categoría de meras células, irrelevantes en comparación con la entidad de la que forman parte y sacrificables, por tanto, en nombre del bienestar de aquélla. En segundo lugar que, aunque los populistas invocan continuamente la democracia, desprecian los resultados de las elecciones y consideran legítimos únicamente los que les resultan favorables. Esto es consecuencia del siguiente falso silogismo: puesto que la democracia es el cauce por el que el pueblo elige a sus representantes, y los representantes legítimos del pueblo son los populistas, si el resultado de las elecciones es desfavorable a éstos es que no estamos ante una verdadera democracia. Es por ello por lo que los populismos, a diferencia de la democracia, no toleran la diversidad ni la pluralidad. Su único programa verdadero es la conquista del poder y la voluntad de perpetuarse en él, lo cuál también encaja lógicamente en su discurso porque ¿acaso no es lo mejor para el ‘pueblo’ que sus representantes naturales sean permanentemente los únicos encargados de dirigirlo? Por eso los populismos se encargan de desprestigiar la democracia como paso previo para desmontar sus instituciones y sustituirlas por mecanismos más favorables para mantener el poder. Términos como ‘cambio de sistema, ‘proceso constituyente’ o ‘romper el candado constitucional’ permiten entrever la primera fase de este objetivo.

El mecanismo que los populistas utilizan para intentar alcanzar el poder es un discurso borroso dirigido a las emociones de la masa, normalmente a las menos saludables y con especial atención a la envidia y a la ira. Para ello los populistas se convierten en especialistas en explotar los malos funcionamientos de la democracia para exacerbar la frustración y la ira. Pero, convertidos en parásitos de la desgracia [1], su objetivo no es corregir los defectos del sistema sino aprovecharlos para insertar las cuñas que lo destruirán. Es esencial para el populismo la definición de  un enemigo increíblemente malvado (pues se opone a la felicidad del ‘pueblo’): la casta, las élites financieras, la troika, los alemanes, España... Esto es una necesidad, no sólo en la fase de conquista del poder, sino también en la de ejercicio del mismo ya que el populismo promete la felicidad, pero carece obviamente de la receta para alcanzarla: en algún momento será necesario echar la culpa a alguien para canalizar la frustración. Por eso el populismo es altamente destructivo para una sociedad a la que divide en nosotros, (los buenos) y ellos (los malos), y en la que, con el abono de la demagogia, crea el campo propicio para que florezca la intolerancia, el sectarismo y la estupidez.

Consecuencia de lo anterior, la mentira se convierte en un elemento básico del populismo, algo que a veces sus lideres admiten parcialmente bajo el nombre de ‘maquiavelismo’ - que obviamente consideran una virtud -. Definido como único fin la conquista del poder - por el bien del ‘pueblo’, naturalmente -, las demás consideraciones, incluida la verdad, se supeditan a  ella. Y puesto que la mentira es esencial, la libertad de expresión se convierte en una amenaza y los medios de comunicación privados algo a extirpar.

En España conocíamos el populismo bajo la forma del nacionalismo; ahora Podemos ha aportado una nueva variante. Si disponen de una hora vean la interesante conferencia de Francesc de Carreras.

[1] A este respecto es aplicable una definición de Kolakowski sobre el comunismo: si bien “explotó con éxito genuinos agravios (...) esto no quiere decir que los resolviera de algún modo, ni siquiera que intentara resolverlos”.







16 comentarios:

Ciñendo a estribor dijo...

Qué bien descrito. De la A a la Z completamente de acuerdo. Y hablando de buenos y malos y de demagogia, ¿se acuerda de Trinidad Jiménez diciendo que la marea blanca de Madrid era de lo más noble y solidario mientras que la de la de Andalucía eran jetas que lo que querían era seguir con sus consultas privadas?

Por cierto, su recomendación del libro de Kanemahn impagable. Para mí, una biblia de cabecera.

Saludos.

Bruno dijo...

Dicen:
¡Amo a la humanidad!¡Vosotros sois tan buenos que amáis a la humanidad!
Aparte:
Yo amo a la humanidad. Cuanto de más lejos sea, más la amo.
¡Os vais a enterar de lo que os supone amar a la humanidad!

En Anna la dulce: (no literal)
Yo no amo a la humanidad. No la conozco. Nunca la he visto. Sólo conozco a individuos.

Chostakovich: (No literal)
Me hacen gracia los que hablan de salvar al mundo y no conocen ni atienden a las necesidades de su vecino de escalera.

navarth dijo...

Pues no me acordaba de lo de Trinidad Jiménez, pero es de traca. Y eso me recuerda que tendría que haber hablado también del doble rasero como síntoma del populismo en marcha.

Yo también creo que el libro de Kahneman es imprescindible. Creo que lo recomendó en este blog Psykoaktive, cuyas recomendaciones siempre hay que tomar en serio. Saludos.

Ciñendo a estribor dijo...

Pues si le sirve como entradilla para un tratado sobre el doble rasero aquí lo dejo. El descaro es, como dice, de traca. Para saber si algo es bueno o malo lo primero es saber contra quién se hace y después se juzga en consecuencia.

22 de enero de 2013. 12:17h
Ep. Madrid.

La secretaria de Política Social del PSOE, Trinidad Jiménez, ha asegurado este martes que la huelga de médicos retomada de nuevo en Andalucía tiene un carácter más "corporativo", mientras que la que se está produciendo en Madrid tiene como objetivo "una defensa clara de la sanidad pública".

Así lo ha indicado la socialista en una entrevista realizada en TVE, en la que ha añadido que ambas protestas "no tienen nada que ver".

http://www.larazon.es/sociedad/el-psoe-tacha-la-huelga-de-medicos-andaluces-d-LG787278#.Ttt1NMMjbY5jO8K


Unknown dijo...

Permítame que me quite la txapela, Sr. Navarth. Su entrada es de enmarcar

Permítame también que le pregunte: cual en concreto es el libro de Kahneman?

Un saludo,

Unknown dijo...

Por cierto, que "Unknown" soy yo, Enrique Zubiaga, haciendo alarde de mi extraordinaria habilidad informática...

navarth dijo...

D. Bruno disculpe que no le haya respondido pero ha intervenido un poltergeist. Resulta que cuando he contestado a D. Ciñendo su comentario no aparecía a pesar de que, ahora lo veo, era anterior a mi respuesta.

Lo que dice me ha recordado a otro gran amante de la humanidad en abstracto –y desprecio a las personas concretas -, León Tolstoi. Fíjese en esta carta que le dirige su mujer Sonya, que se ha quedado sola en Moscú cuidando a su hijo enfermo mientras el maestro se ha ido al campo con su gurú Syutayev:

«Mi pequeño todavía está mal (…) Puede que tanto Syutayev como tú no améis especialmente a vuestros propios hijos, pero nosotros, simples mortales, no podemos ni queremos distorsionar nuestros sentimientos ni justificar nuestra carencia de amor por una persona profesando un tipo de amor u otro por el mundo entero».

Unknown, ¿eh?. Pues el imprescindible libro de Kahneman (aunque no apto para leer de un tirón) es Thinking fast and slow.

Saludos.

CATENACCIO dijo...

Análisis lúcido, Sr. Navarth. El populismo, como la forma de totalitarismo naif que es, pretende el desplazamiento del centro de acción política desde las personas hacia el pueblo, ente nebuloso que necesita, como la “cultura”, la concreción exegética que sólo el partido-guía puede brindarle. Si las sociedades cambian, las personas cambian y la ciudadanía cambia, es bueno que los gobiernos también cambien. Pero la cualidad más apreciada de los pueblos por sus aurigas populistas es su inmutabilidad, la posibilidad de rastrear a través del tiempo el noúmeno que lo identifica y distingue según ellos; y si un pueblo no cambia en lo sustancial, bueno es que el gobierno que ejercen tampoco lo haga. El planteamiento, por muy revolucionario e izquierdista que se diga en el caso de Podemos, siempre es profundamente conservador; conservador en la dialéctica nosotros-ellos con que se excita la adhesión de sus partidarios, y conservador en la expropiación de terreno que sufre la política en favor de la moral: subyace la idea de pueblo como obra perfecta no susceptible de mejora. Piénsese en la denuncia interesada de la corrupción; brilla por su ausencia un análisis acerca de los motivos que han permitido su florecimiento: la partitocracia, la concepción de la política como carrera profesional, la eliminación sistemática de todo contrapoder efectivo a la acción ejecutiva, la politización de la justicia, el intervencionismo administrativo en la actividad económica, etc. Todo queda reducido a la maldad innata de unos gobernantes previos a quienes hay que sustituir por una cohorte de arcángeles incorruptibles; es decir, nos piden que creamos que van a ser más honrados aglutinando todavía más poder en sus manos… Y voy yo y me lo creo.

navarth dijo...

Catenaccio, frecuentemente me quedo con ideas suyas al leer sus comentarios, de modo que si luego las suelto sin reconocer el copyright haga el favor de tirarme de las orejas.

CATENACCIO dijo...

Sr. Navarth, es perfectamente posible que tampoco sean mías; que no sea responsable más que de su envoltorio. En cualquier caso, a su disposición quedan.

Bruno dijo...

Yo tengo una concepción mucho más simplista del asunto. Se junta un tipo con grandes cualidades para el poder. Un tirano. Gente con problemas y bastante ignorante. Gente que necesita a uno que les diga que los va a redimir y que les mueva los instintos básicos.
Una situación social inestable.
Ya tienen el ácido, el tirano, la base, la chusma, y el catalizador, la situación social.

Por cierto y sin venir "casi" a cuento. Siempre he pensado que la privatización de la sanidad se ha de hacer por trozos. Nunca un hospital entero. Controlando el cumplimiento de los protocolos. Supervisión directa de los casos no estándar y más lejana de los estándar.

Chantal France Isabelle dijo...

El método científico requiere, entre otras cosas, la experimentación de la hipótesis propuesta. Una buena teoría científica es universal (Las leyes de Newton se cumplen cuando se cae una pelota al suelo o cuando va un cohete a la luna).

Como si de un experimento se tratase, en el siglo XX se decidió dividir un país en dos mitades y ver qué pasaba. Siendo el extracto sociológico de la población del país similar en ambas mitades, cada mitad tendría un régimen político diferente: uno seguiría una economía de libre mercado y otro seguiría un régimen comunista, este fue el caso de Alemania.

Siguiendo el método científico, este experimento se replicó en otro país con una nula conexión con el anterior, en sus antípodas geográficas y una cultura completamente diferente, de esta manera podía estudiarse si el caso alemán era debido a la particularidad alemana o bien era universal. Se hizo este experimento con Corea.

En ambos casos el resultado fue idéntico. Sus resultados saltan a la vista

Yo creo que los resultados de implantar un sistema comunista (populista) versus un sistema de libre mercado permiten exponer una ley científica universal y no haría falta hacer más experimentos.

catenaccio1970 dijo...

Sr. Bruno, una cosa no está reñida con la otra. Para que exista una tiranía es evidente la necesidad de un tirano; la existencia de una situación social angustiosa y una ciudadanía embrutecida contribuyen notablemente a sus intereses de ocupación del poder. Lo que se plantea con el desplazamiento de la titularidad de derechos desde la persona hacia otros entes abstractos es la explicación de por qué las tiranías totalitarias devienen indefectiblemente en máquinas de picar carne.

Cuando la persona deja de ser el sujeto primigenio de derechos y deberes, y éstos se ubican en el éter, el partido-guía tiene la capacidad de negar al disidente no sólo entidad jurídica sino cualidad humana. Como en las sociedades totalitarias no existen personas sino meros epifenómenos antropomorfizados –si se me permite el palabro− del pueblo, de la raza, de la cultura, de la clase social, de la religión, etc., quienes se aparten del canon establecido por el poder no son ciudadanos que expresan legítimamente una opinión que puede compartirse o no o un testimonio de vida que puede seguirse o no, son simple y llanamente enemigos del pueblo, gusanos contrarrevolucionarios, traidores que no merecen más destino que el de una cámara de gas o un gulag.

navarth dijo...

Querida Chantal, qué alegría verla por aquí. Sus argumentos son demoledores. Los alemanes y coreanos han servido, a su pesar, de cobayas en el experimento socio-político-económico más grande de todos los tiempos. Y, en efecto, gran parte de la humanidad, como quien desafía la ley de la gravedad y se tira por un precipicio, sigue ignorando sus resultados. Un fuerte abrazo.

viejecita dijo...

Estupendo hilo, D. Navarth
Hasta ahora mismo no había podido ver la conferencia de Carreras. Sí que le había leído, a usted y a sus comentaristas.
Me ha gustado muchísimo.
Y desde luego me ha convencido sobre todo lo del Líder Carismático.
Que, ya siento, porque a mí me parece que P. I. lo es, y es una de las razones de que me parezca tan temible.
Lo que pasa es que, frente a ese carisma, y el de los suyos, tenemos un gobierno , sin ningún carisma , que intenta hacer las cosas razonablemente bien, pero que no explica sus actos, o su falta de reacción, de forma clara y razonada, que es lo que tendría que hacer para convencernos de seguirle.

¡ En fin ! ¡ Una pena ! Espero que reaccionen, que todavía creo yo que están a tiempo. Pero se les ve muy contentos, pensando en que Txipras se va a pegar la torta, y que les va a solucionar el pastel. Y la solución no la tienen que buscar fuera, sino dentro...

viejecita dijo...

Buenos días:
Don Navarth Estoy navegando en el ordenador, que hoy tengo un domingo descansado, y he estado leyendo una entrada en Desde El Exilio, sobre las libertades y los imperios. Y me ha encantado, así que le pongo el enlace, a lo feo. No habla exactamente de Democracia versus Populismo, pero creo que el tema es parecido, y que pega todo aquí.

http://www.desdeelexilio.com/2015/07/11/divide-et-impera/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+desdeelexilio%2FBPuO+%28Desde+el+exilio%29