martes, 14 de diciembre de 2010

CANDIDO Y LOS VAMPIROS

En lo que parece una imprudente exposición de sus fantasías, Cándido Méndez ha comparado a los mercados con el baile de los vampiros. Los vampiros serían los especuladores, que, en su búsqueda incesante de sangre fresca, son los que han provocado la crisis. Bueno, los vampiros y el PP: ‘sus políticas incubaron y propagaron la enfermedad; ahora se comportan como un agente patógeno”.

Para Cándido Van Helsing, lo de la sangre es una alegoría recurrente a lo largo del artículo. En ese sentido entiende que medidas tales como la contención del déficit no son sino “ofrendas” a los mercados. De hecho “el antropólogo Marvin Harris sugiere que las ofrendas de sangre que ritualizaron los aztecas, en las que se practicaba el canibalismo, tenían otra función: compensar el déficit de proteína de origen animal”, así que, se pregunta Cándido, “¿estarán buscando (…) aportar proteínas a esos mercados que nos piden ofrendas?”. Hmmm.

Bien, ya sabemos que lo de la contención del déficit es una mariconada. De hecho, afirma Cándido haciéndose un lío, nuestro sistema de pensiones es el más sólido del mundo porque no depende apenas del seguro privado (ya saben, vampiros especuladores) sino del gasto público, que no es de nadie. Pero no se desanimen. Tras la larga noche de Walpurgis de los mercados, Cándido nos anuncia un deslumbrante amanecer: ”la Confederación Europea de Sindicatos se manifestará en toda la Unión el próximo 15 de diciembre y en nuestro país lo haremos además el 18 de diciembre”. ¡Salvados!

2 comentarios:

Laslo a Sotavento dijo...

No hay peor pronóstico para un enfermo, que cuando este no reconoce su propia enfermedad.

Un abrazo.

navarth dijo...

El caso es que predomina una cierta mentalidad infantil, según la cual el Estado, que tiene recursos ilimitados, siempre nos sacará las castañas el fuego. Partiendo de esa creencia, los apuros del Estado siempre se explican como consecuencia de una mala gestión, sino de la actuación de fuerzas malignas (los mercados, los neocones…) De este modo los políticos consiguen arruinarnos y derivar el resentimiento hacia esas fuerzas oscuras. Así nos va.

Un abrazo.