“ La política debería ser realista; la política debería ser idealista. Estos dos principios son verdaderos cuando se complementan, y falsos por separado. ” Johann K. Bluntschli
La política puede contemplarse desde una perspectiva ideal y otra real. O bien prescriptiva (lo que debe ser) y descriptiva (lo que es). Lo importante es destacar que, cuando el análisis se acomete exclusivamente desde una de las perspectivas, el error (o el desastre, cuando se tiene poder efectivo) están garantizados. De paso, sospecho que cuando políticos poco escrupulosos llegan al poder, y acceden a un conocimiento privilegiado de la política real, el efecto es devastador. Es fácil que estos políticos lleguen rápidamente a la conclusión de que toda la política es real, y olviden con la misma velocidad el plano ideal o prescriptivo. El político así liberado de escrúpulos pensará que todos los que continúan contemplando la política desde una perspectiva de valores son meros ingenuos, y que él no es un si...
* Todo parece indicar que Navarth es Fernando Navarro, former MP de Ciudadanos por Baleares en la XI y XII Legislatura

Comentarios
Y bravo por usted, Don Navarth y por los demás que al menos lo intentan
Ud. perdone pero estas cosas me llevan a la chabacanería. Me recuerda el chiste de la jovencita que se confiesa y le dice al párroco: Jaimito no hace mas que perseguirme. Jaimito me toca. Jaimito me mete mano.
Y el párroco, que sabe que Jaimito es de vía única y fundido a molde perdido, le dice: "Date por j...da" El orgasmo eterno.
Son una cruz, para el resto de mortales, que ha encontrado un maná. Lo que les da de comer.
Y esa alusión a la economía antimercado. ¿levitan? Me imagino que reparten todo su sueldo a los pobres. Y que regalan su casa. Y que trabajan por nada. Y que cuando van a la tienda pagan el doble. O más. ¿O se lo llevan sin pagar?
Doña Viejecita, la pederastia emocional que ejercen sin el menor impedimento sobre los alumnos es perfectamente repugnante.
Don Bruno, a mi lo del ejercicio constante de la autodeterminación me evocaba más bien prácticas masturbatorias sin freno. A nosotros los curas nos decían que provocaba la aparición de pelo en la palma de la mano, y el que entonces miraba era detectado.
Don Catenaccio, en algún lugar tengo escrito que la cursilería es el heraldo de los movimientos totalitarios y de masas. Luego, cuando todo queda asolado, queda oscurecida la ridiculez esencial de estos movimientos.
Saludos.