sábado, 5 de marzo de 2011

EYES WIDE SHUT (Stanley Kubrick, 1999)


Los que hayan leído alguna de las críticas de cine en este blog ya saben qué pueden esperar de ellas. Para los demás, quiero advertir que no encontraran profundos conocimientos de cine. Más aún: con frecuencia se darán cuenta de que el autor de la crítica (yo) no se ha enterado de nada, e incluso pueden sospechar legítimamente que se ha quedado dormido durante la proyección. Por tanto no se ofendan (o sí) aquellos que vean aquí maltratadas sus películas favoritas. De hecho, el autor no suele hablar de las películas que le han gustado, sino de aquellas que le han llamado la atención por encontrarlas desmedidas, pretenciosas, absurdas, o, a su pesar, cómicas. Si aún están animados, sigan leyendo.

La vida parece ir sobre ruedas para Tom Cruise. Es un médico exitoso, tiene una hija, vive en una buena casa, lo invitan a fiestas con tías buenas, y está casado con Nicole Kidman. Sin embargo una noche, tras fumarse un porro, ésta le confiesa algo terrible. El año precedente, cuando veraneaban, se cruzó en el vestíbulo del hotel con un marino. No cruzaron ni una palabra, pero él la miró. En ese momento, confiesa Kidman a un atónito Cruise, ella lo habría dejado todo, incluidos marido e hija, y se habría marchado con él.

¿Cómo? Trasladémonos a ese momento. Dado que el marino en cuestión no ha abierto la boca ¿cómo ha podido despertar en ella tal pasión? Es legítimo, si Kidman lo encuentra especialmente atractivo, que sienta el impulso irrefrenable de arrastrarlo hasta el cuarto de las escobas y darle su merecido, pero ¿marcharse con él? ¿Y si luego resulta que habla con voz chillona, o recita versos de Gamoneda? La revelación es, por tanto, dramática para Cruise, pero no porque haya entendido la implicación inmediata (que es: me he casado con una idiota), sino porque, de repente, le parece descubrir que la vida no es tan normal como parecía en su plácido discurrir. Su mujer le acaba de revelar que, debajo de la apacible superficie, fluyen oscuras y tumultuosas pasiones. De ahí, supongo, el título: ojos cerrados de par en par.

Esa noche un desconcertado Cruise emprende un periplo erótico por el lado oscuro de la luna. Para empezar, acude al velatorio del padre de una paciente que, delante del cadáver, confiesa a Cruise su amor por él. Así pues, otra lunática. A continuación, Cruise se va de putas (aunque sin llegar a consumar). Y después entra en un bar en el que toca el piano un antiguo compañero de universidad, con quien ha coincidido en una fiesta al comienzo de la película. El amigo le confiesa entonces un secreto. A lo largo de las últimas semanas ha sido contratado para tocar el piano, con los ojos vendados, en fiestas privadas. En una de esas ocasiones la venda se deslizó de sus ojos, y vio la más asombrosa de las escenas, con las más maravillosas mujeres. Esa misma noche, continúa, vuelve a estar contratado, y Cruise lo convence para que le diga dónde y le suministre la imprescindible contraseña. En un recorrido cada vez más irreal, Cruise acude a una tienda de disfraces para proveerse de un atuendo adecuado para la fiesta. Allí el dueño lo atiende con eficacia, inmune al hecho de haber sorprendido a su hija en pelotas con dos orientales sexagenarios. La fiesta constituye otro de los hitos de la película, pero el mérito corresponde exclusivamente al director de casting. Por lo demás, resulta un poco kitsch. De algún modo Cruise es detectado como intruso, y, en un ambiente de película de Fú-Manchú, es expulsado y amenazado, aunque no en este orden.

Al día siguiente Cruise vuelve a recorrer el camino. Para empezar, devuelve el disfraz, y el dueño le ofrece a su hija a cambio de dinero. Todas putas, parece ser el mensaje de Kubrick. Después, el camino del sexo comienza a bordear la muerte. Descubre que la prostituta con la que no se llegó a acostar tiene el sida. Y que la más espectacular de las asistentes a la orgía ha muerto durante la noche (de sobredosis, aunque él cree que ha sido asesinada)

Toda la experiencia deja a Cruise devastado, quizás porque se ha pasado la película rodeado de mujeres espectaculares y no ha conseguido acostarse con ninguna. Lo que es peor, termina filosofando con Kidman acerca de la realidad y las fantasías eróticas. Y eso es todo. Quizás la película no merezca tantas reflexiones, y posiblemente nadie se habría molestado en hacerlas si no hubiera sido de Kubrick, pero así son las cosas. Lo mejor, la suite de jazz de Shostakovich.

19 comentarios:

Bate dijo...

"¿Y si luego resulta que habla con voz chillona, o recita versos de Gamoneda?"

¡¡¡Jajajajajajajajaj.... ay pordios, que me da algo, Don Navarth.!!.
El martilleo del piano a modo de gota malaya que inunda el subconsciente, también se podría salvar, por lo que tiene de música incidental y psicológica. Aparte de eso, le haré una pequeña e insignificante confesión: me suelo quedar dormido en el cine como la película no me atrape desde el primer momento. Esta no se libro del pequeño sueño reparador a la primera de cambio. Se veía venir con ese título tan suntuoso.
Por lo que le puedo asegurar, que he disfrutado más con su crítica cinematográfica que con la peli.

Aunque sea de Kubrick.

navarth dijo...

Gracias BATE. Y tiene razón con lo de la música de piano en plan gota malaya (buena descripción) Saludos.

Horrach dijo...

Servidor se considera bastante kubrickiano, pero esta película la tengo atravesada, me parece malísima, un bodrio que sólo se tiene en cuenta, claro, porque la firma Kubrick. Es mala en todo: puesta en escena relamida, estructura mejorable, diálogos deplorables (como el que cita al inicio de la entrada), oposición superficie-interioridades que no puede ser más acartonada, interpretaciones lamentables (bueno, sí, sólo se salva la música, con la pieza de Shostakovich al frente). Alguien en su momento la definió como'un Bergman de la señorita Pepis' y me parece que la define bastante bien. Kubrick fue un genio (hace unos meses volví a ver 'Lolita' y es todo lo contrario: grandiosa!), pero incluso los genios no pueden mantener su inspiración eternamente.

navarth dijo...

'Lolita' es magnífica. También me gusta mucho 'Barry Lindon'

Brunilda dijo...

Y "La naranja mecánica" es buenísima. Desde luego Kubrick te podrá gustar o no pero no se puede decir que no sea versátil!

yapoco dijo...

¿Dónde hay que firmar para poder disfrutar de una crítica de cine quincenal?

yapoco dijo...

Y no digo semanal por no abusar.

navarth dijo...

Hombre YAPOCO ¿cómo está? Pues muchas gracias por la petición, pero no es sencilla de cumplir (ya me gustaría) Para empezar, como habrá observado, no tengo ni idea de cine. Pero, además, sólo me inspiran críticas unas películas determinadas: básicamente, las que resultan algo cómicas sin pretenderlo. Lo que voy a intentar es recuperar críticas antiguas del blog, y ponerlas en un apartado especial (si es que se puede hace tal cosa) Saludos.

ostra dijo...

Sí se puede hacer tal cosa, Navarth. Lo primero que tiene que hacer cuando encuentre las entradas es ponerles etiqueta (en la parte inferior de la entrada hay una casilla para ello). Después, añadir el gadget de etiquetas al blog (escritorio -> diseño -> añadir un gadget). Esto incluirá en el blog un enlace para ver las entradas que contengan la misma etiqueta.

Yo también me apunto a la petición de crítica de cine mensual (mejor semanal). No puedo decir nada de esta película porque mi religión me prohíbe ver cualquier cosa en la que salga Cruise.

ostra dijo...

No he dicho nada, Navarth. Acabo de ver que ya tiene el tema controlado y solucionado.

navarth dijo...

OSTRA, estoy todavía en fase de pruebas, pero me gusta mucho cómo está quedando. Abrazos.

koolauleproso dijo...

Estoy de acuerdo con la apreciación de Ostra: Por principio, y por el bien de mi úlcera, no veo películas en las que salga Tom Cruise (y Nicole Kidman tampoco, por cierto). Esta la vi en tv por casuaalidad, y para ser su despedida del cine (y de la vida) me pareció con diferencia la peor película de Kubrick:una auténtica "diarrea mental".

navarth dijo...

Nicole Kidman tiene sus momentos, por ejemplo en Los Otros. Pero ciertamente en esta película puede muy bien provocar una ulcera sangrante, especialmente cuando se fuma el porro. Saludos y bienvenido.

navarth dijo...

Por cierto, ahora me han entrado ganas de releer el cuento de Jack London.

Brunilda dijo...

Pues a los detractores de Cruise les diré que no se pierdan "Minority Report". A pesar del constante movimiento de los dedos índices de Cruise (dónde habrá aprendido eso?) es una película con un ritmo trepidante y la escena futurista con la "Sinfonía inacabada" de fondo es insuperable.

Brunilda dijo...

Ahora, "Eyes Wide Shut" es un churro. Es una peli de culos y tetas (con perdón) con pretensiones. Aunque de calidad, eso sí. Se echa de menos algún hombre equivalente (porque el baboso que baila con Kidman con ínfulas de madurito atractivo sí que causa ulcera!)

Arturo dijo...

Pues yo no diré que sea la mejor película de Kubrick, que no lo es, pero no comparto la valoración negativa que algunos han hecho en estos comentarios. La presencia de Kubrick se nota en muchos detalles, de forma que, en conjunto, un guión que no tiene nada de especial (Navarth ha resumido perfectamente que se trata de reflejar las sombras que subyacen a la vida convencional), invita a ser seguido a la espera de algo que por fin llega. Las escenas del reparto de jóvenes hermosas en forma de ritual, me parecieron provocativas y sugerentes.
Saludos.

Grunentahl dijo...

No tendrá usted profundos conocimientos de cine, pero mira usted con una profundidad admirable.
La he visto todas y me ha hecho gracia lo de acuerdo que estoy con usted también en esto.
A lo mejor es usted un crítico- humorista...

navarth dijo...

Muchas gracias GRUNENTAHL, muy amable. Pues no, no soy ni una cosa ni otra (ni crítico ni humorista). Realmente, mi trabajo es mucho más aburrido. Saludos.