Almudena Grandes escribe una columna titulada México que es donde amenaza con exiliarse si los “capataces, con toga o sin ella, de los señoritos obispos” continúan obligándola a madrugar y señalándola con el dedo pare decirle si hoy trabaja o no. Esto, la verdad, no lo he entendido muy bien, pero es lo que dice. Este malestar de Almudena se agrava con la frustración que le ha producido descubrir que el objeto de la Ley de Amnistía del 77 era la amnistía. Es evidente que este descubrimiento llega con 30 años de retraso, y cabe preguntarse por qué Almudena no se manifestó antes. La respuesta creo que puede ser esta: la Luz del astro Zapatero, que se desplaza a su voluntad, ilumina ahora el campo de la confrontación y el odio, convirtiéndolo en tierra fértil para que brote lo que habitualmente vive allí. Por eso Almudena ha crecido. Ahora es la hora de Almudena, que hoy deja esta deyección en El País: "Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta". Parece un contrato sadomasoquista, pero es un consejo de la madre Maravillas. ¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?
“ La política debería ser realista; la política debería ser idealista. Estos dos principios son verdaderos cuando se complementan, y falsos por separado. ” Johann K. Bluntschli
La política puede contemplarse desde una perspectiva ideal y otra real. O bien prescriptiva (lo que debe ser) y descriptiva (lo que es). Lo importante es destacar que, cuando el análisis se acomete exclusivamente desde una de las perspectivas, el error (o el desastre, cuando se tiene poder efectivo) están garantizados. De paso, sospecho que cuando políticos poco escrupulosos llegan al poder, y acceden a un conocimiento privilegiado de la política real, el efecto es devastador. Es fácil que estos políticos lleguen rápidamente a la conclusión de que toda la política es real, y olviden con la misma velocidad el plano ideal o prescriptivo. El político así liberado de escrúpulos pensará que todos los que continúan contemplando la política desde una perspectiva de valores son meros ingenuos, y que él no es un si...
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shalom