Ir al contenido principal

DELIRIO AMERICANO


El mundo se divide entre los afortunados que leen a Carlos Granés y los que aún no lo han descubierto (luego están los que, en vez de a Carlos Granés, leen a Agamben, pero estos son se merecen nada). El caso es que la teoría política y la filosofía son claramente insuficientes para explicar las corrientes dominantes de la sociedad. Gramsci hablaba de «cultura» al detectar -para su sorpresa-que había fuerzas ocultas más decisivas que la lectura de El Capital, y tenía razón.
Un ejemplo ¿cómo pudo la Escuela de Frankfurt moldear la cultura de la posguerra si no había manera de leer a la Escuela de Frankfurt? Pues porque la verdadera revolución, juvenil y banal, la estaban protagonizando beatniks y hippies, para los que Marcuse no era más que un adorno culto. Un señalizador sexual, diría Geoffrey Miller, con una función equivalente a la cola del pavo real. Pues bien, en El puño invisible Granés nos contó cómo el arte y la moda iban moldeando la política a la vez que las ideologías. En Salvajes de una nueva época relató la latinización de al política europea con España en un papel protagonista. Su última obra es Delirio americano, y sólo puedo decir que es el equivalente a Las armas y las letras pero para todo un continente. Disfrútenlo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

THE WIRE

“ La política debería ser realista; la política debería ser idealista. Estos dos principios son verdaderos cuando se complementan, y falsos por separado. ” Johann K. Bluntschli La política puede contemplarse desde una perspectiva ideal y otra real. O bien prescriptiva (lo que debe ser) y descriptiva (lo que es). Lo importante es destacar que, cuando el análisis se acomete exclusivamente desde una de las perspectivas, el error (o el desastre, cuando se tiene poder efectivo) están garantizados. De paso, sospecho que cuando políticos poco escrupulosos llegan al poder, y acceden a un conocimiento privilegiado de la política real, el efecto es devastador. Es fácil que estos políticos lleguen rápidamente a la conclusión de que toda la política es real, y olviden con la misma velocidad el plano ideal o prescriptivo. El político así liberado de escrúpulos pensará que todos los que continúan contemplando la política desde una perspectiva de valores son meros ingenuos, y que él no es un si...

LOS JUEVES MORALES (6): TIREMOS DE LA CADENA... MORAL

  «Un fascista muerto es un fascista menos». Esta es la ecuación esencial, tan importante como el teorema de Pitágoras o E=mc2. Irene Montero y Ione Belarra la descubrieron reproducida en la pared de un urinario de Menorca, y les hizo tanta ilusión que se hicieron fotos junto a ella (en Menorca; es como si alguien llega al Paraíso y se dedica a hacerse selfies en el sitio en el que Adán y Eva hacen caca). Pero la emoción de Montero y Belarra estaba justificada, porque la fórmula del mingitorio sintetiza su filosofía política: un fascista es alguien maligno al que hay que destruir. ¿Por qué? Precisamente porque gente como Belarra y Montero lo han etiquetado como «fascista», un sello infamante y poderoso que priva de voz al que lo lleva y justifica su castigo. El pasado miércoles fue asesinado, mientras debatía en un campus universitario, Charlie Kirk. Kirk, de 31 años, era una figura descollante de la derecha norteamericana, líder de las juventudes del Partido Republicano y segu...

VIERNES DE SEXO (11): EL FOLLADOR FURTIVO

Hoy les traigo los hábitos sexuales del combatiente ( Calidris pugnax ), un pájaro originario de Finlandia que luce un vistoso plumaje superior que recuerda un poco a Mildred Roper con una estola de visión. Este plumaje –ya lo habrán sospechado a estas alturas- cumple una función similar a la cola del pavo real: atraer a las hembras. Y los que desarrollan un plumaje más vistoso, que son los de mayor estatus, más agresivos y con más altos niveles de testosterona, parecen atraerlas más. Exactamente igual que en los humanos. Puesto que el plumaje se transmite genéticamente, también habrán sospechado que está correlacionado con alguna ventaja genética: la hembra que se encapricha del combatiente emplumado está, inconscientemente, escogiendo buenos genes. Pero lo curioso es que, dentro de su competición intrasexual por las hembras, los combatientes machos han desarrollado tres estrategias de apareamiento que se corresponden con tres tipos de plumaje. El biólogo David Lank explica que la m...