jueves, 29 de enero de 2009

MÁS SOBRE EDUCACION PARA LA CIUDADANÍA

En 1917 otra revolución, en Rusia, derrocó a los zares, devolvió al pueblo el poder e instauró un régimen de igualdad y libertades colectivas que se llamó socialismo. (Del manual de educación para la ciudadanía de Ediciones del Serbal, que pueden encontrar en el blog de Monsieur de Sans-Foy

¡No hay nada como una buena Revolución para liberar los malos humores! ¡Y qué gloriosa imagen! La lucha contra los opresores, la toma del poder para entregárselo al Pueblo (encarnado sucesivamente en Lenin y Stalin), la instauración de un régimen de igualdad y libertades (¿colectivas?)... Frente a esta magnífica visión ¿qué puede importar la realidad? ¿No es cierto que carece de importancia que los bolcheviques no dieran un golpe de Estado contra los zares opresores, sino contra un sistema parlamentario presidido por Kerensky? ¿No es completamente irrelevante que el “régimen que se llamo socialismo” empezara por liquidar a los propios socialistas? ¿No es superfluo y malintencionado mencionar que la entrega del poder al Pueblo (encarnado sucesivamente en Lenin y Stalin) se saldara con el exterminio de unas pocas decenas de millones de sus elementos? (Si ha contestado usted negativamente a alguna de estas tres preguntas, quiere decir que aún no está suficientemente formado, así que tendrá que volver en septiembre.)

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