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a.t.p. TOCQUEVILLE Y LA DEMOCRACIA LIBERAL (y 2)

Cuando Tocqueville publica en 1835 la primera parte de La democracia en América piensa que la democracia –identificada, recordemos, con la igualdad- y la libertad no son necesariamente compatibles. En realidad, piensa, la democracia ofrece unos peligros –la centralización de un inmenso poder burocrático, el individualismo y la tiranía de la mayoría- mucho más formidables que las instituciones del antiguo régimen. Unos peligros que la sociedad americana ha conseguido conjurar gracias, por un lado, a un carácter especial, y por otro a unas instituciones apropiadas. Cuando cinco años más tarde Tocqueville lanza la segunda parte de la obra su alarma es aún mayor. Está en marcha una potente corriente emocional que combina anhelos de igualdad, fe en la planificación económica y suspicacia hacia la propiedad privada. En conjunto reviste la forma de una nueva religión, y las distintas sectas que navegan en ella –los sansimonitas, los adeptos de Fourier, en breve los comunistas de Cabet- co...

a.t.p. TOCQUEVILLE Y LA DEMOCRACIA EN AMERICA (1)

Nota: en esta entrada será el autor estudiado el que hable. Por los codos. « Es nuestra forma de utilizar las palabras “democracia” y “gobierno democrático” la que produce mayor confusión. A menos que se definan claramente éstas, y se llegue a un acuerdo sobre las definiciones, la gente vivirá en una inextricable confusión de ideas para beneficio de demagogos y déspotas ». Esto dice Alexis de Tocqueville . Empecemos entonces por averiguar qué es lo que él entiende por democracia, y reconozcamos que en su obra no hay una definición precisa. Curiosamente, sí la encontramos garrapateada en una nota de viaje [1]: « Explicar en alguna parte lo que entiendo por siglos de democracia/igualdad. No es ese tiempo quimérico en que todos los hombres son perfectamente parecidos e iguales sino (…) cuando no haya clasificaciones permanentes de casta ni clase, ni barreras infranqueables o siquiera difíciles de franquear; de suerte que, aunque todos los hombres no sean iguales, puedan todos as...

PRÓXIMO LANZAMIENTO

UN FRACASO POR LOS PELOS

Effie Gra y escribe en 1854: « Él alegó varias razones: odio a los niños, motivos religiosos, un deseo de preservar mi belleza, y finalmente el pasado año me contó la verdadera razón (…) Que él había imaginado que las mujeres eran muy diferentes a lo que él vio que yo era, y que la razón por la que no me había hecho su esposa era la repugnancia que había sentido ante mi persona la primera noche el 10 de abril ». El propio John Ruskin lo confirma en su declaración durante el proceso de anulación: « Puede parecer extraño que me haya abstenido de una mujer que a la mayor parte de la gente parece tan atractiva, pero a pesar de que su cara era hermosa, su persona no estaba formada para excitar pasión. Por el contrario, había ciertas circunstancias en su persona que la excluían ». El caso es que Ruskin, el más renombrado crítico artístico de la época victoriana, protector de las artes, pintor aficionado, admirador de Turner, mentor y mecenas de los prerrafaelitas, había entrado en s...

EL ABISMO INEXISTENTE

Publicado en El Mundo/El Día de Baleares 02/09/2016 La tradicional distinción entre izquierda y derecha sin duda tiene fundamento; no lo tiene, por el contrario, pensar que entre ambas hay un abismo infranqueable. En realidad esto siempre ha sido difícil de entender. Tomando una línea que va desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha, se considera que la distribución estadística del electorado tiene la forma de una campana de Gauss, ancha en el centro y estrecha en los extremos. Si esto es así resulta que el grueso del electorado de izquierda está próximo al centro e ideológicamente adyacente al grueso del electorado de derecha, y que sólo existe una separación ideológica apreciable entre los extremos de ambos grupos. Este es el único abismo que podría existir, y resulta un tanto extraño: resultaría que la mayoría de electorado de izquierda y derecha no estaría separada por ese abismo, sino dentro de él. Quizás sea una buena alegoría de la situación. Es evidente que el di...

JONATHAN HAIDT Y LA MENTE VIRTUOSA

« La moral no se encuentra en la naturaleza abstracta de las cosas, sino que tiene que ver totalmente con el sentimiento o gusto mental de cada ser en particular; de la misma forma que las diferencias de dulce y amargo, caliente y frío, derivan de la particular sensación de cada sentido u órgano. Por tanto las percepciones morales no deberían ser clasificadas entre las operaciones del entendimiento, sino entre los gustos o sentimientos ». Esto decía –muy innovador para su época- David Hume : la moral no es algo abstracto, que espera ser descifrado por la «razón pura»: es una cuestión de gustos o sentimientos. Y estos gustos morales ¿de dónde vienen? ¿Cuáles son? Según el antropólogo cultural Richard Shweder , hay comunidades sociocéntricas –las que se enfocan sobre el grupo, cuyos intereses consideran más importantes que los del individuo- y comunidades individualistas –las que aplican el foco sobre el individuo, dejando algo borrosa la sociedad-. La perspectiva sociocéntrica dominó el...

COLA DE RIENZO Y PETRARCA: EL DICTADOR Y EL ARTISTA (y 11)

El juicio por herejía contra Cola di Rienzo avanza sin especial urgencia y con los retrasos burocráticos habituales; en todo caso, después de las emociones provocadas por su llegada el interés se ha apagado notablemente, y la gente de Aviñón dedica su atención a otros asuntos. El primer registro que aparece en las actas es la compra de una cama para el reo; después otros gastos realizados por Michele de Pistoia, alguacil encargado de su seguridad. El tribuno tampoco tiene prisa porque las alternativas parecen ser la prisión de por vida o la incineración en una hoguera; mientras tanto, tal vez para ablandar a los que van a juzgarlo, lee ostentosamente la Biblia, un texto más ortodoxo que sus anteriores lecturas. El momento procesal más relevante ocurre en diciembre de 1352: el papa Clemente VI, ateniéndose estrictamente a las profecías de Fra Angelo, muere. El nuevo papa Inocencio VI se enfrenta a un doble problema heredado: la anarquía en Roma y las amenazas a la integridad de l...