Acompáñenme, por favor.
“ La política debería ser realista; la política debería ser idealista. Estos dos principios son verdaderos cuando se complementan, y falsos por separado. ” Johann K. Bluntschli
La política puede contemplarse desde una perspectiva ideal y otra real. O bien prescriptiva (lo que debe ser) y descriptiva (lo que es). Lo importante es destacar que, cuando el análisis se acomete exclusivamente desde una de las perspectivas, el error (o el desastre, cuando se tiene poder efectivo) están garantizados. De paso, sospecho que cuando políticos poco escrupulosos llegan al poder, y acceden a un conocimiento privilegiado de la política real, el efecto es devastador. Es fácil que estos políticos lleguen rápidamente a la conclusión de que toda la política es real, y olviden con la misma velocidad el plano ideal o prescriptivo. El político así liberado de escrúpulos pensará que todos los que continúan contemplando la política desde una perspectiva de valores son meros ingenuos, y que él no es un si...
Comentarios
Hasta luego
En la guerra incivil, a mi marido le asesinaron a sus dos abuelos paternos en Madrid, junto con el hermano del abuelo, por orden de Carrillo o de su segundo. Y al abuelo materno, lo fusilaron en el Fuerte de Guadalupe, en Fuenterrabía, donde se fue a entregar a cambio de su hijo y su yerno, que ellos eran unos jovencitos, y él tenía un nombre, y les vestía más. Por cierto, los politicastros querían fusilarlos a los tres, pero el jefe militar del fuerte se negó, dijo que eso no era de caballeros, y después de fusilar al abuelo, dejó libres a los dos jóvenes.
Pues cuando volvió Carrillo a España, mi suegro le perdonó, porque dijo que ya había habido suficientes venganza y rencor.
Es gracioso que estos niñatos, alentados por el hijo de quien tanto se tuvo que hacer perdonar, sean justamente los que quieran volver a aquél pasado , que bien pasado debería permanecer.
Ya que hablamos ¿me podría mandar su dirección por mail?
Un abrazo.
Y sí, era un valiente, comparado con los de ahora, pero también fue un valiente el que soltó a su hijo y a mi futuro suegro, a pesar de lo que se jugaba.
Y al abuelo madrileño de mi madre, le salvaron de los paseos los de la CNT y de la FAI, que le pusieron protección ( esos tiarrones que tenían ) en el portal y una placa, con toda clase de sellos, y eso que el hombre iba de Señor, y que no se le ocurría salir a la calle sin su sombrero de copa...
En aquella guerra incivil, hubo canallas que cometieron canalladas, pero también hubo valientes heroicos que se sacrificaron por los demás, en los dos lados.