sábado, 11 de mayo de 2013

LAS VENTAJAS DEL CARDUMEN


Por el océano se mueven bancos de peces. ¿Por qué van tan juntos?, se pregunta inmediatamente el observador imparcial. Para empezar porque les otorga protección contra los depredadores. Es una percepción falsa desde luego: para el depredador hambriento encontrar a sus presas agrupadas le facilita notablemente la tarea. Pero los peces, que detestan ser devorados, piensan que mientras el banco siga vivo ellos como parte de él también lo estarán, aunque eventualmente hayan sido pasto de los tiburones. De este modo, si bien al ingresar en el banco renuncian a su libertad de movimientos, alcanzan, según creen, la inmortalidad.

El banco tiene también la ventaja de la apariencia. Un pececillo aislado no parece gran cosa, pero cuando se reúne con unos centenares de congéneres pueden adoptar formas amenazadoras. De este modo el pececillo más pusilánime puede comportarse como un chulito cuando está en su cardumen. Y esta es una cosa realmente curiosa del banco: cuando un pez ingresa en él experimenta cambios notables en su funcionamiento cerebral. El pez aislado tiene cierta capacidad para asociar ideas; en grupo la pierde, inmediatamente a continuación del sentido del humor y del ridículo. Y esto nos devuelve a la pregunta original: ¿cómo se determina el movimiento de la manada?

Las investigaciones han demostrado que lo que más teme el pez es el rechazo del banco. Y tradicionalmente se ha pensado que su comportamiento proviene de la mera imitación. Cuando el pez percibe que el que tiene a su lado se mueve se apresura a seguirlo para no quedarse fuera. De hecho si el primer pez que se mueve lo ha hecho porque se ha despistado, o ha sufrido un ataque cerebral, el resto de los peces se apresura a seguirlo igualmente, lo que proporcionaría situaciones realmente cómicas si los peces en grupo conservaran su sentido del humor. En todo caso recientes investigaciones han demostrado que el pez no se limita a seguir los movimientos de sus congéneres, sino que se anticipa a ellos. El profesor Navarth de la Universidad de Miskatonic (Arkham) ha formulado una sugestiva teoría según la cual existen corrientes en los océanos que constriñen el libre movimiento del cardumen, que él ha denominado CPC (Corrientes Piscícolamente Correctas). Los peces están dotados de unos órganos sensoriales que les permiten captar las CPC. Estos órganos sensoriales están más desarrollados en algunos de los especímenes del grupo, no necesariamente los más evolucionados, que suelen convertirse así en los líderes del cardumen.

Las CPC varían según las épocas y las zonas del océano. Pueden convivir varias aunque suele haber una principal. La dirección final que adoptará el banco de peces es la resultante de todas las corrientes en juego. Por ejemplo en el mar occidental la CPC dominante actual es la Corriente Progresista. Los peces que nadan confortablemente en ella reciben unos estímulos eléctricos a través de sus pedúnculos sensoriales que los hacen segregar endorfinas y que inducen en su córtex la idea inalterable de que son más buenos que el resto y especialmente que los Peces Pesarosos (PP), a los que someten a todo tipo de vejaciones. Los Peces Pesarosos se aventuran en ocasiones a nadar en contra de la Corriente Progresista, pero sus viajes son de poco alcance y duración ya que ellos también experimentan la Corriente Progresista, se sienten culpables por desoírla, y desean como todos los peces no ser rechazados. Otras corrientes importantes de ese mar son las Corrientes Nacionalistas. Su peculiaridad es que provocan en los pececillos que nadan en ellas el desarrollo de inhibidores del pudor que los llevan a exhibir un orgullo desmesurado por las costumbres más triviales del banco en cuestión, incluyendo sus danzas de apareamiento*. Pero sobre esto hablaremos en otra ocasión. O no.

* Por ejemplo la sardinia.

(Dedicado a Benjamingrullo)

18 comentarios:

eltumbaollas dijo...

Buenísima entrada, graciosa y en el fondo triste. Me ha entusiasmado. Muchas gracias.

navarth dijo...

Don Tumbaollas que le haya encantado esta gansada es un motivo de orgullo para mí. Abrazos.

candela dijo...

Pensaba, mientras leía, que le iba a entusiasmar a Benja y al final ví que se lo había dedicado, naturalmente.

Genial, profe NAVARTH. Y no se olvide de la importancia de la "memoria de pez" que tanto contribuye a la espectacularidad de la estupidez gregaria que usted describe.

Espero con ansiedad la continuación.

ciudadanomedio dijo...

Muy buen simil D. Navarth.

Pero el titulo quizas para los peces pesarosos y la union peces y descendientes deberia ser LAS DESVENTAJAS DEL CARDUMEN

benjamingrullo dijo...

Muy sugerente. Estoy muy de acuerdo en que el reclamo que atrae al cardumen hacia las CPC, para luego teledirigirlo a voluntad, es la engañifa instintiva de que una prótesis gregaria ofrece inmortalidad. Pero, ¿y si esas corrientes oceánicas estuvieran producidas por hélices? ¿y si las CPC no fueran corrientes naturales, sino creaciones artificiales de elites parasitarias para manipular al cardumen y vivir de él? Unas elites que han encontrado una forma racional de manipular nuestro inconsciente, hecho de mimetismo, instinto de pertenencia, de supervivencia…. con esta zanahoria trascendental. Al fin y al cabo esto es lo que han hecho siempre las religiones, y el progresismo y el nacionalismo, como corrientes son religiones.

Esta estrategia la explicaba Vidal Quadras en una frase tan brillante como inútil, por su incapacidad de comunicar: “El nacionalismo es la explotación racional de lo irracional al servicio de la conquista del poder político”.

Grunentahl dijo...

Don Navarth, esta glosa poética de la Psychologie des foules es la mejor que he leído en mi vida, muy superior a la de Freud. Si Gustave Le Bon pudiera leerla seguramente le agradecería la sencillez y la poesía certera de su parábola tanto como se la agradezco yo...

navarth dijo...

Candela, estaba pensando si el tema daría para una historia más larga, al estilo de ”La isla de los pingüinos”, pero no lo tengo claro. Efectivamente, la “memoria de pez” es uno de los efectos cerebrales inmediatos de la integración en el banco, y les permite adaptarse a las corrientes sin problemas mentales.

Ciudadanomedio, todo son ventajas: a cambio de renunciar a la libertad y a la capacidad de argumentar, se alcanza sin esfuerzo la tranquilidad, la bondad y el cielo de los peces.

Benjamingrullo las CPC causadas por hélices ¿eh? Muy interesante. Esto abre nuevos campos para la investigación, y para este relato en concreto. Podrías animarte a hacer otra entrada: sería una obra en colaboración.

Caray Grunentahl, muchísimas gracias. El libro de Gustave LeBon, al que llegué precisamente gracias a Benjamingrullo, me parece esencial. Por cierto, es curioso que grandes pensadores hayan desaparecido del cocimiento general mientras permanecen perfectos lunáticos. Pocos conocen a LeBon y muchos han oído hablar de Fourier. Igual ocurre con Herzen vs Bakunin. Seguro que nos estamos perdiendo cosas interesantísimas de tiempos pasados.

Grunentahl dijo...

Tiene usted razón; Le Bon está bastante olvidado, aunque no tanto en Francia y Canadá. Y sin embargo es uno de los primeros que estudió y aclaró el origen del "pensamiento" colectivista. Esa plaga que asola las sociedades modernas y que impregna la "ideología"(en el sentido más marxista de la expresión)de eso que ahora todavía insiste en llamarse la "izquierda"...
Me uno a los que desean que siga usted con el estudio de los cardúmenes. Si necesita usted un escribiente, silbe...

viejecita dijo...

Profesor Navarth

Este "paper" suyo me ha recordado a un libro que leí hace muchos años, "The lonely Crowd", de David Riesman.
Siempre fuí una merluza solitaria, que no estaba a gusto en ningún grupo, y que, por ende, tenía tendencia a soltar cosas que hubiera sido mejor callar y aguantar, con lo que me acababan expulsando de todos los grupos.
Quería entender esto, y me dediqué a leer todo lo que se publicase sobre este tipo de temas.
"The Lonely Crowd" dice más o menos, que el Imperativo categórico, y la moral calvinista del trabajo individual, del esfuerzo, y del sacrificio, han desaparecido, y que han sido sustituidos por "la aprobación y la sintonía con los pares". O sea, por el banco de peces.

El libro no lo he abierto en años, pero todavía lo conservo, así que, si a usted, o a cualquiera de sus visitantes le puede divertir , para comparar con lo que se escribe ahora sobre el tema, no tiene más que decirlo aquí, y se lo mandaré instanter al apartado de correos, o a las señas que me diga.

Y me estará haciendo un favor, que ya no me caben los libros en casa...

viejecita dijo...

Tenía que haber dicho antes que se publicó en 1950, en la Yale University Press, y que el que tengo yo es la edición 24, del 71, abreviada ( sólo 314 pp ), de bolsillo, y con el prólogo "nuevo" del 69.

nonpossumus dijo...

Fantástico, profesor Navarth.
¿Pero qué hacemos con las ballenas solitarias, o como mucho apareadas, que no se dejan seducir por las CPC?
El océano es muy grande y las especies diversas (sean peces o mamíferos)...

Yapoco dijo...

¿Asimov dije una vez? Me quedé corto. Hay que añadirle unas gotitas del sr. Twain, por ejemplo.
Muy bueno, Navarth. Y también las aportaciones de mr. Grullo.

navarth dijo...

Viejecita ese libro tiene que ser muy interesante. Si ningún otro de los lectores se lo pide, me gustaría verlo cuando tomemos ese café que tenemos pendiente.

Nonpossumus sin esas ballenas el mar sería terrible.

Muchas gracias Yapoco, es usted muy amable.

viejecita dijo...

Don Navarth
Nadie me ha pedido el libro, así que se lo mando encantada, Espero seguirlas teniendo guardadas, pero si no, ya se las pediré )
En cuanto a ese café, ¡Cualquiera sabe cuando lo llegaremos a tomar, pero para esa ocasión, ya tendré cierto álbum de fotos para enseñarle. Que son fotos pequeñitas y antiguas, y no estoy consiguiendo scanearlas bien, para hacer un álbum virtual . A ver si mi hijo el emigrante, que viene unos días , para acompañarme al concierto de Dead can Dance , ( yo sola ya no salgo después del anochecer ), me dirige un poco, al principio, y lo consigo.

En cualquier caso, que ayer quedé como un cochero, que no lo puse:

¡¡¡ Muchísimas Gracias . Como siempre, ha sido un placer leerle !!!

viejecita dijo...

Espero seguirlas teniendo guardadas, pero si no, ya se las pediré )

Hablaba de sus señas.
Cada día escribo peor
Ya siento

Cándido dijo...

Don Navarth:

Como diría Doña Repanocha, brillantérrimo.

Leyendo a los navegantes en solitario aprendí que hay una especie de peces que cuando encuentra un barco se queda a vivir en la roda que produce debajo de la proa y que para dormir lo hace dejandose ir el tiempo que su cuerpo se desliza desde la proa hasta la popa, despertando despues de esos escasos segundos y retomando la posición anterior, al parecer esto les protege del ataque de sus depredadores.

Ha, debe haber, alguna otra clase de pez cuyo nombre o descripción pudiera responder a la siglas P(ez) L(ibrepensador) o algo parecido, aunque seguro que no le descubro nada, sino, la posible continuación de su parábola no dejaría lugar para la esperanza.

Hace tiempo que dejé de ver la historia como una concatenación evolutiva de hechos, tampoco como una espiral, ni como Weber, pero no poder pensar que puedo hacer algo para mejorar el mundo me convierte en inutil y el mundo ya es lo suficientemente insoportable sin esa condena, así que seguiré intentándolo.

¿Que menos que aspirar a ser un Man menor entre los Manes?

Gracias por la Referencia a Le Bon Don Grunentahl.

navarth dijo...

Don Cándido, tiene usted un e-mail.

benjamingrullo dijo...

Fíjate que cuando el articulista habla de “marcos mentales” se está refiriendo a tus corrientes.


Socialdemocracia de derechas -
IGNACIO CAMACHO
Los votantes socialistas ya saben que su partido quiere volver a subir los impuestos; los del PP no tuvieron esa suerte
DE todas las medidas antipáticas del Gobierno, la única que la oposición apenas le ha afeado es la subida de impuestos. La explicación consiste en que la casi totalidad del espectro político es partidaria de aumentarlos. De hecho los ha subido la izquierda en Andalucía y el nacionalismo en Cataluña, lo que arroja sobre la clase media una conclusión desalentadora: gobierne quien gobierne, cumpla sus promesas o no, la factura acabará costándole de forma inapelable más dinero.
Miguel Sebastián, el exministro que susurró a Zapatero la frase de que bajar impuestos es de izquierdas, se asombraba la semana pasada de que el PSOE haya anunciado su intención de incluir en su programa otro incremento fiscal. Quizá los socialistas piensen que la cuestión carece de importancia cuando su principal adversario, el PP, ha procedido a una descomunal subida después de haberla descartado con reiteración elocuente. Al menos los votantes socialdemócratas sabrán que ésa es una de las promesas que con seguridad se va a cumplir; los del centro-derecha no tuvieron tanta suerte. Y como la izquierda goza de amplia ventaja en la creación propagandística de marcos mentales quizá no esté lejano el día en que logre, para desesperación de Sebastián, Taguas y otros moderados, consolidar la idea de que reducir la presión tributaria es un acto execrable de odiosa insolidaridad social. De momento, hasta el Gobierno le ha comprado ya el mantra de la supuesta baja fiscalidad española en relación con la media europea. Que aun en el caso de que fuese cierto constituiría uno de los últimos diferenciales que conviene reducir en tiempo de crisis.
Poco rechazo pueden temer los socialistas cuando el ministro Montoro comenta con indisimulada delectación sus avances recaudatorios, recreándose como si le hubiese tomado gusto en una suerte que irrita sobremanera a su electorado. El ministro que blasonaba de haber aplicado –con Aznar– la mayor bajada de impuestos de la Historia se jacta ahora de ser el autor –con Rajoy– de la mayor subida. He aquí todo un profesional del poder, capaz de hacer con la mayor naturalidad una cosa y su contraria. Un tecnócrata de la Hacienda pública que ejecuta con rigor una política elástica de principios: tiene uno para cada circunstancia. O tal vez el Gobierno marianista quiera patentar un modelo hayekiano de socialdemocracia de derechas, que mantiene intacta la estructura de un Estado hipertrófico a costa de un esfuerzo cada vez más alto de los contribuyentes y emplaza a la izquierda a ver si puede mejorar el envite. Es decir, que igual que el fútbol consiste, según una popular definición, en un deporte que juegan once contra once y siempre ganan los alemanes, España se ha convertido en un país en el que unos partidos prometen aumentar los impuestos y otros disminuirlos…pero al final siempre los acaban subiendo. Y también gana Alemania.