domingo, 6 de mayo de 2012

ESCENAS DEL POPULISMO RUSO (1): INTRODUCCIÓN


Se conoce normalmente como populismo a un conjunto heterogéneo de movimientos revolucionarios que brotaron en Rusia desde el primer tercio hasta el final del siglo XIX. El término ‘populista’ no es equivalente al actual, es decir, el que usamos para referirnos al régimen, partido, o político que confía su triunfo al estímulo de la estupidez de sus votantes. En el caso ruso, 'populismo' se refiere a la característica esencial compartida por las distintas corrientes: su enfoque en los campesinos.

El periodo de tiempo estudiado tiene una duración determinada. Puede situarse su inicio en la revuelta decembrista de 26 de diciembre de 1825. No se suele incluir a los decembristas entre los populistas rusos, pero yo los menciono por dos razones. Una, que entre sus reivindicaciones incluían la emancipación de los siervos. Dos, que tuvieron gran influencia en los padres del populismo, en especial, en Alexander Herzen. La fecha final del estudio del populismo se suele situar, también convencionalmente, en el asesinato del zar Alejandro II en 1881. Después de esto, el nuevo zar, con las simpatías de la opinión pública, emprendió una intensa represión que fue desmantelando los grupos terroristas remanentes. Los últimos populistas, como Plejanov, acabaron derivando hacia formas más puras de marxismo.


He dicho que Herzen fue uno de los padres del populismo. Lo otros dos son Mijaíl Bakunin y Nikolai Chernyshevsky, pero ahí acaba todo el parecido. Herzen era un pensador brillante y elegante; Chernyshevsky era honrado, trabajador, y bastante aburrido; Bakunin era un destructivo histrión. Es desolador que, de los tres, el más conocido sea precisamente el último. En la siguiente generación encontraremos gente menos preparada y más desagradable. Podemos dedicarnos a hablar de las ideologías que aducían, pero encontraremos más explicación a su conducta en afecciones juveniles: adanismo, total indiferencia hacia los demás, narcisismo, temor a la exclusión, y tendencia a la uniformidad mimética. He aquí algunos nombres que serán mencionados: “Tierra y libertad” (Zemlia i Volya), los nihilistas, Ishutin, Nechayev, Tkachev, Lavrov, el movimiento “Marchar al pueblo”, ”La voluntad del pueblo” (Narodnaya Volya).

Termino esta entrada con tres características comunes a todos ellos. La primera, que se arrogaban el papel de intérpretes de la voluntad del pueblo. La segunda, que consideraban el mayor de los males la desigualdad, tendiendo a sacrificar cualquier otro ideal, incluyendo la libertad, a la consecución de aquélla. El problema es que, como Herzen se encargó de manifestar, estaban dispuestos a sacrificar bienes ciertos y presentes por ideales inciertos y futuros. La tercera, es su naturaleza milenarista. Dice Isaiah Berlin:

Todos estos pensadores comparten una visión apocalíptica: que una vez el reino del mal (la autocracia, la explotación, la desigualdad) se consuma en el fuego de la revolución, surgirá natural y espontáneamente de sus cenizas un orden justo y armonioso, necesitando únicamente la suave dirección de los ilustrados revolucionarios para conseguir la adecuada perfección. Este sueño utópico, basado en la simple fe en la naturaleza humana regenerada (…) Sus raíces se hunden profundamente en la imaginación religiosa de la humanidad.

 Imágenes:
1.- Destrucción de los decembristas en la Plaza del Senado de San Petersburgo, por Vasily Timm.
2.- Alexander Herzen.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre, la revuelta decembrista (1825)no pudo tener su origen en la derrota rusa en la guerra de Crimea (1853-1856).

navarth dijo...

Estimado Anónimo tiene usted toda la razón. Es un lugar común que en el origen de la agitación populista rusa está la humillación por la derrota en la Guerra de Crimea y yo, burro de mí, se la he endosado a los decembristas. Pide disculpas, le agradezco la corrección, y procedo a corregir el error. Un saludo cordial.

benjamingrullo dijo...

Muy interesante. Navarth.

“Sus raíces se hunden profundamente en la imaginación religiosa de la humanidad.”

Siempre Becker.

navarth dijo...

Gracias BENJA. Pues sí, esta historia es muy interesante. Espero conseguir contarla de forma amena. Un abrazo.

Belosticalle dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Belosticalle dijo...

Prometedor estreno, Navarth.

Bendita papelera, he podido quitar de en medio un lapsus mío, por meterme a corrector:

Acerca del párrafo tercero, me sorprendió la traducción ‘Tierra y Libertad’, ya que, en primera acepción, volya es voluntad (‘Tierra y Voluntad’), como luego en ‘La Voluntad Popular’ (Narodnaya Volya).
Pero volya es también libre albedrío, o sea libertad de elección. Así para ese movimiento populista veo que todos traducen ‘libertad’, no voluntad.
La palabra más usada, creo, para libertad es svoboda. La otra ‘libertad’ populista suena algo así como ‘real gana’.

No me haga caso y adelante. Un abrazo.

navarth dijo...

Querido BELOSTICALLE, discúlpeme pero se me había pasado su comentario. Gracias por el matiz idiomático. Yo también me quedé sorprendido cuando vi que volya se traducía como libertad o como voluntad. “Tierra y real gana” es un gran nombre para un movimiento populista. Un abrazo.