martes, 17 de marzo de 2009

CAMILLERI EN MALLORCA

No sé si han leído algún libro de Andrea Camilleri. Sus historias transcurren en Sicilia, y suelen estar protagonizadas por el detective Montalbano (llamado así en honor de Manuel Vázquez ). La verdad es que a mí no me gustan mucho, porque se empeña en poner nombre a cualquier personaje que aparece en escena por secundario que sea (nombre italiano, además), con lo que al llegar al segundo capítulo ya me he perdido y tengo que estar volviendo atrás para ver de quién está hablando. Pero el caso es que en sus libros se describen los hilos ocultos mediante los que los personajes notorios de la sociedad siciliana mueven y son movidos, que tejen una trama intrincada que liga a políticos, empresarios, jueces, medios de comunicación, y, por supuesto, la Cosa Nostra. Esto me habría parecido exagerado si no viviera en Mallorca, tan mediterránea y tan isla como Sicilia al fin y al cabo, en donde las tramas son similares a las descritas por Camilleri, pero con la ventaja de estar a la vista de todos.
.
Estos días el Partido Socialista y Unión Mallorquina, que son socios de Gobierno, andan enfrentados por la aprobación de un campo de golf, un tabú para los primeros. Esto preocupa a Antich, pues le parece un síntoma más de un acercamiento entre UM y el PP que podría descabalgarlo mediante una eventual moción de censura. Sin embargo, por una doble y afortunada coincidencia (para los socialistas), un Consejero de UM acaba de ser imputado por un viejo caso de corrupción, mientras que la fiscalía ha comenzado a investigar irregularidades en la realización de obras públicas que, todo parece indicarlo, apuntan hacia otro Consejero de UM.
.
Todo esto hace pensar que, en lo que respecta a UM, la espada de la Justicia se parece más bien a la de Damocles, recordándole en todo momento la conveniencia de portarse bien (con los socialistas). Por otra parte, hace un par de semanas estuvo por aquí Conde Pumpido y felicitó efusivamente a la fiscalía de Baleares. Y, la verdad, no le extraño a nadie.

No hay comentarios: