Tal vez con esta concepción de lo «liberal» se pueda ir tranquilamente por el mundo, mirando desdeñosamente a ambos lados -progreta y conservón- del espectro político; tal vez el liberalismo acabe triunfando como una tribu urbana: recordemos que son las modas -la «hegemonía cultural» si prefieren- las que finalmente deciden el voto. Yo me quedo con mis dudas.
« El nacionalismo étnico defiende que los vínculos más profundos de un individuo son heredados, no elegidos. Es la comunidad nacional la que define al individuo, no los individuos los que definen la comunidad nacional (…) Según el nacionalismo cívico , lo que mantiene unida una sociedad no son unas raíces comunes sino la ley. Al suscribir un conjunto de procedimientos y valores democráticos, los individuos pueden combinar el derecho a vivir sus propias vidas con la necesidad de pertenecer a una comunidad. Esto, a su vez, asume que la pertenencia a una nación puede ser en cierto modo un vínculo racional ». Para el nacionalismo étnico –o nacionalismo a secas- el individuo está condicionado por una serie de factores –la raza, la etnia, el folklore, la lengua, el espíritu, la tierra- que lo adscriben inexorablemente a determinadas tribus llamadas naciones. Estos criterios de adscripción son intercambiables y varían en función de las modas del momento: puede ser usado uno u otro o...

Comentarios
En contra de que me pongan impuestos expropiatorios, a favor de las herencias, por supuesto, a favor de España y su Unidad Nacional. y Su Himno, y su Lengua común, y su Bandera.
Y, al mismo tiempo : estoy a favor de la eutenasia, y de que no se penalice la ayuda al suicidio, siempre que sea a petición expresa del eutanasiable, y también estoy a favor de la despenalización de la María ( yo misma tomo cada noche unas gotitas de CBD Oil, ( que no es ilegal, por cierto ), para mejorar mi sueño y mis articulaciones, y a las que llegúé después de leer unas declaraciones de Clint Eastwood, que decía que a sus más de 90 años, se encontraba como se encontraba gracias justamente a ellas.
Y, por supuesto, que el causar un accidente o lo que fuera, que perjudicase a los demás, bajo la influencia de cualquier droga, fuera considerado como un agravante, y no un atenuante, como ahora.
Así que, supongo que se me considerará inconsistente ; carca en unas cosas, progre rojaza en otras...
También considero un agravante, a la hora de valorar actos de terrorismo, el haberlos cometido apoyados por la Fe. Cualquier Fe.
Pero bueno, eso es otra historia.
Lo he disfrutado, como siempre, Don Navarth.
Un abrazo virtual, y ¡ recuerde Ákaba !