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Mostrando las entradas etiquetadas como Cola de Rienzo y Petrarca

COLA DE RIENZO Y PETRARCA: EL DICTADOR Y EL ARTISTA (y 11)

El juicio por herejía contra Cola di Rienzo avanza sin especial urgencia y con los retrasos burocráticos habituales; en todo caso, después de las emociones provocadas por su llegada el interés se ha apagado notablemente, y la gente de Aviñón dedica su atención a otros asuntos. El primer registro que aparece en las actas es la compra de una cama para el reo; después otros gastos realizados por Michele de Pistoia, alguacil encargado de su seguridad. El tribuno tampoco tiene prisa porque las alternativas parecen ser la prisión de por vida o la incineración en una hoguera; mientras tanto, tal vez para ablandar a los que van a juzgarlo, lee ostentosamente la Biblia, un texto más ortodoxo que sus anteriores lecturas. El momento procesal más relevante ocurre en diciembre de 1352: el papa Clemente VI, ateniéndose estrictamente a las profecías de Fra Angelo, muere. El nuevo papa Inocencio VI se enfrenta a un doble problema heredado: la anarquía en Roma y las amenazas a la integridad de l...

COLA DE RIENZO Y PETRARCA: EL DICTADOR Y EL ARTISTA (10)

Según algunos el alquimista Johannes de Rupescissa es francés de Auvernia, y otros dicen que es catalán de Peratallada. A favor de esta segunda hipótesis hay varios argumentos. Está la semejanza entre su nombre y el de su posible población de origen –ambos evocan, aunque no exactamente ‘piedra cortada’-. También que entre sus escritos se encuentren textos en catalán, pero ni uno solo en francés. Por último el nombre de Rupescissa o Peratallada se suele incluir junto al de Arnaldo de Vilanova y Ramón Llull, y estos últimos son indudablemente de la corona de Aragón. Se dice, en todo caso, que ha estudiado filosofía en Tolosa, que ha ingresado en los franciscanos, que se ha visto cautivado por las profecías de Joaquín de Fiore, que las ha divulgado enriquecidas con aportaciones propias, y que ha sido perseguido y encarcelado. En algún momento cercano a 1330 ha llegado a sus manos el Oráculo Angelical de Cirilo , un texto profético de gran aceptación entre los franciscanos espirituale...

COLA DE RIENZO Y PETRARCA: EL DICTADOR Y EL ARTISTA (9)

« La multitud de cristianos que fue a Roma era imposible de contar; pero de acuerdo a las estimaciones de aquellos que estaban residiendo en la ciudad, en Navidad en los solemnes días alrededor de esta fecha, y en el período entre Cuaresma y Pascua hubo continuamente en Roma entre 1.000.000 y 1.200.000 peregrinos. Más tarde, entre la Ascensión y Pentecostés, hubo más de 900.000 abarrotando las calles día y noche según se dice » [17]. El jubileo de 1350 resulta ser un éxito aún mayor que el de 1300, algo muy natural dadas las circunstancias. No sólo la peste negra ha devastado Italia y Europa llevándose consigo a un tercio de sus habitantes. Para rematar, violentos terremotos se han sucedido, primero en los Alpes, y más tarde en los Apeninos, afectando a la propia Roma donde iglesias y palacios han quedado reducidos a escombros. La impresión general es que Dios está molesto por los pecados de Europa, por la marcha del papa a Aviñón, o por cualquier otro motivo dependiendo de los g...

COLA DE RIENZO Y PETRARCA: EL DICTADOR Y EL ARTISTA (8)

En algún momento entre 1190 y 1195 el abad calabrés Joaquín de Fiore accedió a una revelación: en las Escrituras se encuentra encriptado un manual para entender la historia de la humanidad, y una guía para averiguar su futuro. No era el primero en pretender encontrar significados escondidos en la biblia –en esos momentos la cábala se estaba desarrollando en España y Francia- pero sí en utilizar ese conocimiento como ciencia predictiva de la historia. En este sentido el abad de Fiore puede considerarse el primer historicista, anticipándose en casi siete siglos a los que vendrían después. Basándose en el Antiguo y Nuevo Testamento, y especialmente en el Apocalipsis, Joaquín de Fiore decidió que proporcionaban un patrón de la historia como un ascenso a través de tres sucesivas edades [15], cada una de ellas presidida por una de las personas de la Trinidad. La primera fue la Edad del Padre; la segunda, la contemporánea al abad, era la Edad del Hijo. La tercera, que estaba por llegar, e...

COLA DE RIENZO Y PETRARCA: EL DICTADOR Y EL ARTISTA (7)

26 de agosto de 1346. Amanece en Abbeville y Felipe VI de Francia está contento. Lleva diez días persiguiendo al ejército de Eduardo III de Inglaterra, que ha cruzado el canal con planes poco definidos: es posible que pretendiera una gran invasión del noroeste francés apoyado por un ataque simultáneo desde Flandes; es probable que sólo se tratase de una incursión masiva para humillar al rey francés delante de sus súbditos. Lo cierto es que, tras saquear todos los pueblos por los que ha pasado, y merodear por las cercanías de París, Eduardo III ha emprendido una marcha forzada hacia el norte, intentando alcanzar los puentes del Somme antes que los franceses. Tras varios intentos infructuosos los ingleses han conseguido pasar por el vado de Blanchetaque, y ahora esperan, cansados y hambrientos, unos kilómetros al norte. En Crecy. A Felipe VI se han unido sus aliados. El rey Juan de Bohemia; Carlo Grimaldi [13]con un contingente de ballesteros genoveses; Luis de Flandes; Jaime, último ...

COLA DE RIENZO Y PETRARCA: EL DICTADOR Y EL ARTISTA (6)

La muerte en 1343 de Roberto I de Nápoles, de la casa Capeta de Anjou [11], dejó un panorama sucesorio inestable. Y eso que había preparado todo cuidadosamente. Sus dos hijos habían muerto antes que él, aunque su primogénito Carlos, Duque de Calabria, había dejado dos hijas. Por otra parte existía un sobrino de Roberto, Carlos de Hungría, que podía alegar derechos sucesorios al trono de Nápoles incluso superiores a los de su fallecido tío. Carlos era hijo de Carlos Martel de Anjou, hermano mayor de Roberto e hijo de Carlos II de Nápoles. Si Roberto había accedido al trono había sido porque su hermano mayor ya había muerto y el hijo de éste –a quién habría correspondido la sucesión- sólo tenía siete años y el reino estaba seriamente amenazado de invasión. Además el joven Carlos aspiraba también, por parte de madre, al trono de Hungría que posteriormente alcanzaría, y su abuelo Carlos II había pensado que era mejor no dispersar sus esfuerzos. En todo caso nada impediría a Carlos de Hu...