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LA INMORTALIDAD A PALOS

Hace unos años un grupo de investigadores reunió a unos jueces y les preguntó por las penas que impondrían en un determinado supuesto jurídico. Pero a la mitad de ellos se les recordó, previa y sutilmente, su propia mortalidad, y este recordatorio no resultó trivial: en conjunto recomendaron penas 9 veces más severas que las de aquellos a los que no se había aplicado el memento mori . Es posible que recordarles su propia temporalidad hubiera puesto de mal humor a los jueces, pero los investigadores, psicólogos sociales discípulos de Ernest Becker , defendieron una explicación alternativa. El sapiens es consciente de la muerte, prefiere la vida a la no existencia, y busca ávidamente la inmortalidad –o, al menos, posponer la cuestión unos miles de años-. Así que, inaccesible de momento la inmortalidad física, busca una inmortalidad sustitutiva integrándose en entidades más duraderas: una religión, una nación, una sociedad, una raza, una cultura, una ideología… en sus variables más cutr
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EL FOCO Y LA MANCHA

Quien controla el foco puede –dirigiéndolo obsesivamente a una mancha de humedad en un rincón- convencer a algunos de que es necesario derribar el edificio entero aunque esté en perfecto estado. Y, de modo análogo, puede defender las bondades de otro cuyas prodigiosas grietas –que su foco se abstiene de iluminar- anuncian un inminente derrumbe. Es más: puede defender la transición del primer edificio, el que funciona, al segundo, el que es un desastre, y esta es la esencia de cualquier movimiento revolucionario. Ellos no suelen entender mucho de construcción, pero se mueven muy bien entre los cascotes. Jugando con el foco y la mancha se puede, por ejemplo, afirmar que la sociedad más igualitaria es un reducto del patriarcado, y que la ciudad más segura esta poseída por una cultura de la violación: basta con enfocar y desenfocar selectivamente. Se puede, también, decir que la mitad de la sociedad -sometida a una espiral de silencio, y cuyos derechos se están pisoteando- se reduce a « u

LOS OBISPOS Y EL ABORTO

El obispo de Huelva ha entrado en campaña para recordar a sus feligreses que los programas electorales no son inmunes a los preceptos de la Iglesia. Para conciliar la ciudadanía con la fe –ha dicho- hay que « respetar el derecho a la vida humana, inviolable desde su concepción hasta la muerte natural ». Es una interpretación realmente amplia, que por un extremo parece excluir toda causa de despenalización del aborto -y no digamos ya una ley de plazos-, y por el otro tal vez los cuidados paliativos. De hecho en el panorama electoral la recomendación obispal parece descartar, no sólo a toda la izquierda, sino también al PP. ¿Y los obispos de la izquierda? En la versión del feminismo woke el aborto es, sencillamente, un derecho fundamental de la mujer porque ella decide sobre su cuerpo, y el feto es parte de él. Esta posición, entonces, se basa en un cimiento altamente inestable, ya que las estructuras  genéticas de feto y madre son distintas, y sólo la mitad de los cromosomas de

SPARROW Y LA EXPIACIÓN TRUCHA

Surgió por sorpresa. Mujeres que se habían visto, ejem, obligadas a acostarse con productores para obtener papeles cinematográficos comenzaban a denunciar esta siniestra ramificación del heteropatriarcado. ¿Qué mundo es este, en el que pobres, ejem, aspirantes son obligadas a someterse a vejaciones para avanzar en su carrera profesional? Parece que el hashtag #MeToo fue popularizado por la actriz Alyssa Milano (ejem), y subido a la ola woke protagonizó una vertiginosa cabalgada que se llevó por delante al productor Harvey Weinstein y a un montón de gente que pasaba por allí. Sin duda Weinstein obró mal, y había personas directamente damnificadas por su actuación. Para empezar, todas las actrices que rechazaron sus propuestas y vieron cómo sus carreras cinematográficas sufrían en detrimento de las de aquellas que sí aceptaron los términos del rijoso productor. Porque con la sumisión de las decisiones de Weinstein a un órgano inadecuado la competición se alteró: no fueron elegidas ne

EL NICHO ELECTORAL

Suponemos que los partidos políticos existen para solucionar las cosas. Asumimos que tienen distintas visiones de los problemas de la comunidad, y proponen sus particulares recetas para atenuarlos. De este modo los ciudadanos pueden escoger aquellas opciones que mejor se ajustan a su propia visión, o satisfacen mejor sus propios intereses. Idealmente este es el juego político; el problema es que no es cierto. En general, los partidos no buscan aportar soluciones -que normalmente no tienen- a problemas que habitualmente desconocen: lo que buscan es sobrevivir, porque proporcionan sustento a un número apreciable de gente. Y como en una democracia hay que consultar periódicamente al mercado (electoral), lo que buscan desesperadamente –a veces cómicamente- es encontrar nichos de mercado en los que situarse y retener un número suficiente de clientes/electores. ¿Cómo una empresa de detergentes? Como una empresa de detergentes, pero con resultados destructivos. El nicho ideal del partido pol

¿GOBIERNO ABIERTO?

« Ya me gustaría a mí mentir, pero eso es lo malo de las Testigas, que no podemos ». Eso decía Chus Lampreave en la comedia de Almodóvar, y algo similar ha defendido Bolaños en el sainete Pegasus. Ya nos gustaría a nosotros tener secretos, discreción y servicios de inteligencia, pero somos un gobierno transparente. Porque «transparencia» es una de esas palabras de moda. Los spin-doctors han detectado que quien la oye asocia cosas bonitas con el emisor, aunque ninguno de los dos sepa muy bien de qué está hablando, y nos han saturado con ella. Ahora ocurre lo mismo que con otras palabras como libertad, igualdad o democracia, que como se usan continuamente como banderitas han llegado a producir la impresión de estar vacías de contenido. Así que toca definir. La transparencia –rollo on - tiene una parte estrictamente normativa: consiste en la obligación que se impone a los poderes públicos de a) publicar periódicamente cierta información sobre su actividad pública, en formatos abiertos y

FÁBULA DEL PEZ DESCEREBRADO

La Razón: « Alarma en el Gobierno por la reacción del CNI tras el caso Pegasus: “Nos pueden hacer la vida imposible ». Así que el Gobierno se acaba de dar cuenta, con cierto retraso, de dos cosas elementales: a) cualquier grupo humano se enfada y se defiende cuando es atacado, y b) enfadar a los espías puede conllevar sobresaltos. La imagen que proyecta no es, digamos, de brillantez intelectual. No esperábamos que el equipo de Sánchez fuera a pasar a la posteridad como The best and the brightest : ni los más entusiastas se habrían atrevido a comparar a Irene Montero con McNamara, o a Bolaños con McGeorge Bundy. Pero tampoco hacía falta que la referencia fuera Dumb and dumber . Y si Kennedy y sus tecnócratas consiguieron meterse en notables líos, imaginemos dónde nos pueden llevar Sánchez y sus mariachis. Ya lo estamos viendo. Que Sánchez no es muy normal es evidente, pero todavía hay quien quiere atribuirlo a cierta genialidad maquiavélica –ayer, sin ir más lejos, Pérez-Reverte-. En p