Más adelante, cuando en 1863 Herzen reciba en su casa de Londres a representantes de Zemlya i Volya quedará desfavorablemente impresionado, pensará que se trata de unos patanes sin modales ni lecturas, y comentará: “ En algunos casos ellos tenían, en teoría, razón, pero no tenían en cuenta el complejo, intrincado, proceso de equilibrar lo ideal con lo real, y, por descontado, asumían que sus visiones y sus teorías eran las visiones y teorías de toda Rusia. Pero culpar a nuestros jóvenes pilotos de la tempestad que se avecinaba habría sido injusto. Es la característica común de la juventud. ” Y también: “ Con frecuencia no teníamos nada que decirnos. Estaban completamente ocupados con los detalles más nimios de sus círculos, más allá de los cuáles nada les interesaba. Una vez que habían descrito todo lo que les interesaba acerca de éstos, no había nada que hacer más que repetirlo, y vaya si lo repetían. Tenían poco interés en aprender, o en los asuntos públicos; realmente leían p...