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EL PENSAMIENTO CAUTIVO

« En mi país la adhesión obligatoria y sin reservas de los escritores y los artistas al “realismo socialista” fue bastante tardía, en los años 1949-1950. Esto equivalía a exigir de ellos una ortodoxia filosófica al cien por cien. Con asombro me percaté de que no estaba capacitado para hacerlo (…) Una oposición emocional decidió que la rechazara. Pero precisamente gracias al hecho de que durante mucho tiempo sopesé los argumentos a favor y en contra puedo ahora escribir este libro. Es a la vez un intento de descripción, como un diálogo con los que se declararon a favor del estalinismo, y asimismo un diálogo conmigo mismo. Hay, pues, en él tanto de observación como de introspección ». Así habla Czeslaw Milosz (1911-2004), y continúa: « Intento mostrar en él cómo funciona el pensamiento humano en las democracias populares (…) ¿Cómo se puede vivir y pensar en los países estalinistas?, se preguntan muchos hoy en día. En otras palabras, tenemos aquí una ocasión para analizar cómo el ser...

¿UN DEDO LEGAL?

Publicado en Diario de Mallorca, 05/04/2017

EL MÉTODO IGLESIAS

El método Iglesias consiste en detectar un problema, señalarlo airadamente, y mostrarlo como prueba irrefutable de la maldad de la sociedad y de todos aquellos que, a diferencia de él, permanecen impasibles ante la perversidad denunciada. Pero ¿no es esto el proceder de todo reformador? No exactamente. El reformador, cuando detecta los problemas, sopesa las alternativas e intenta corregirlos para mejorar la sociedad; Iglesias los señala como prueba de la necesidad imperiosa de destruirla y cambiarla por otra. De las alternativas que ofrece a cambio no suele hablar mucho después del fracaso del modelo bolivariano en Venezuela, y esto en sí ya es una muestra de la radical insinceridad de su indignación: si la opción que defendía ha resultado empeorar notablemente las cosas debería haber dado alguna explicación. Pero es que lo importante es destruir, y luego ya veremos. El pasado martes Podemos presentó un proyecto de ley sobre suicidio asistido que mostró esa voluntad de buscar fisuras...

PENSADORES REACCIONARIOS

En su imprescindible The reckless mind ( Pensadores temerarios ) Mark Lilla nos presentaba a intelectuales –Heidegger, Schmitt, Benjamin, Foucault, Derrida, y, de paso, Sartre- obnubilados por dictaduras –respectivamente la Alemania Nazi, la Unión Soviética, la china comunista y la teocracia iraní-: « Pretendía arrojar algo de luz sobre lo que llamo tiranofilia, la atracción narcisista de intelectuales hacia tiranos de los que imaginan que están trasladando sus ideas a la realidad política». Ahora en The shipwrecked mind ( Pensadores del naufragio ) nos muestra a pensadores reaccionarios. ¿Cómo los define? Empieza reconociendo que, si bien hay cientos de libros sobre la revolución, « no tenemos similares teorías sobe la reacción, simplemente la autocomplaciente convicción de que se asienta en la ignorancia o en la intransigencia, si no en motivos aún más oscuros ». El origen del término debe situarse en la Ilustración y la Revolución Francesa, y más concretamente en el conven...

EPISODIOS DEL VÖLKITSCH

Si les gustó Socialistas utópicos –o al menos consiguieron acabarlo- no se pierdan ahora Episodios del VölKitsch , en formato digital y acceso libre pinchando aquí Sinopsis: Éste es un paseo por algunos rincones del paisaje Völkisch , un movimiento difuso y extendido en el tiempo que mezcla elementos filosóficos, populistas, folklóricos, nacionalistas, y racistas. También ocultistas, y estos episodios dedican especial atención al ariosofismo y a su conexión con el nazismo. Describir en qué consiste el ariosofismo en un par de líneas no es sencillo, y remito al lector a los episodios dos y tres para que se haga una idea. Empecemos por decir que proviene del teosofismo, una doctrina creada por la médium Madame Blavatsky a quien también tendremos ocasión de conocer en el camino. ¿Proviene el nazismo del ariosofismo? Esta discusión tiene escasa relevancia; lo importante es entender que ambos brotan en un mismo campo abonado de racismo, y cuyo sustrato está compuesto por inseguridad...

a.t.p. TOCQUEVILLE Y LA DEMOCRACIA LIBERAL (y 2)

Cuando Tocqueville publica en 1835 la primera parte de La democracia en América piensa que la democracia –identificada, recordemos, con la igualdad- y la libertad no son necesariamente compatibles. En realidad, piensa, la democracia ofrece unos peligros –la centralización de un inmenso poder burocrático, el individualismo y la tiranía de la mayoría- mucho más formidables que las instituciones del antiguo régimen. Unos peligros que la sociedad americana ha conseguido conjurar gracias, por un lado, a un carácter especial, y por otro a unas instituciones apropiadas. Cuando cinco años más tarde Tocqueville lanza la segunda parte de la obra su alarma es aún mayor. Está en marcha una potente corriente emocional que combina anhelos de igualdad, fe en la planificación económica y suspicacia hacia la propiedad privada. En conjunto reviste la forma de una nueva religión, y las distintas sectas que navegan en ella –los sansimonitas, los adeptos de Fourier, en breve los comunistas de Cabet- co...

a.t.p. TOCQUEVILLE Y LA DEMOCRACIA EN AMERICA (1)

Nota: en esta entrada será el autor estudiado el que hable. Por los codos. « Es nuestra forma de utilizar las palabras “democracia” y “gobierno democrático” la que produce mayor confusión. A menos que se definan claramente éstas, y se llegue a un acuerdo sobre las definiciones, la gente vivirá en una inextricable confusión de ideas para beneficio de demagogos y déspotas ». Esto dice Alexis de Tocqueville . Empecemos entonces por averiguar qué es lo que él entiende por democracia, y reconozcamos que en su obra no hay una definición precisa. Curiosamente, sí la encontramos garrapateada en una nota de viaje [1]: « Explicar en alguna parte lo que entiendo por siglos de democracia/igualdad. No es ese tiempo quimérico en que todos los hombres son perfectamente parecidos e iguales sino (…) cuando no haya clasificaciones permanentes de casta ni clase, ni barreras infranqueables o siquiera difíciles de franquear; de suerte que, aunque todos los hombres no sean iguales, puedan todos as...